"Burnout" y "Boreout": los peligros del trabajo moderno
Hace tiempo se viene escuchando el término “burnout”, que se refiere al agotamiento por exceso de trabajo. Ahora, se le suma el “boreout”: aburrimiento extremo por falta de motivación laboral.

Hace tiempo se viene escuchando el término “burnout”, que se refiere al agotamiento por exceso de trabajo. Ahora, se le suma el “boreout”: aburrimiento extremo por falta de motivación laboral.
Cada día se debaten más las ventajas y desventajas del modelo de trabajo actual. Cuántas horas deberían dedicarse a la profesión, en qué ambientes conviene desarrollarlas y cómo hay que administrar el tiempo. La conversación tiene como centro la salud mental de las personas y, por ende, su mejor desempeño.
Como bien lo dice su nombre, el boreout es el aburrimiento que llega al punto de hacer sentir que el trabajo no tiene sentido ni importancia. Este fenómeno va más allá de la “vagancia” -como muchos creen-, ya que puede tener efectos negativos en la salud mental y física de las personas.
Estudios demuestran que los empleados que llegan al boreout pueden desarrollar depresión, ansiedad y altos niveles de estrés. Un análisis realizado en Turquía en el 2021, demostró que este fenómeno también se traslada a los aspectos físicos generando desde insomnio hasta dolores de cabeza.
Ruth Stock-Homburg, profesora de recursos humanos de la Technical University of Darmstadt en Alemania, identifica tres características que definen al boreout: “estar terriblemente aburrido, tener una crisis de crecimiento y tener una crisis de significado”.
No sólo tiene repercusiones a nivel personal. La profesora Lotta Harju, de la EM Lyon Business School de Francia, estudia el fenómeno hace años y realizó un estudio que incluyó a más de 11 mil trabajadores de 87 empresas de Finlandia.
Esta tendencia no es culpa únicamente de los empleados. Los empleadores también tienen la responsabilidad de combatir el aburrimiento de sus trabajadores, estableciendo ambientes de feedback positivo, fomentando las buenas relaciones entre colegas y ofreciendo desafíos diarios que estimulen a las personas.
Una desventaja que presenta el boreout es que, sus síntomas, se relacionan de manera directa con la vagancia o con el “mal trabajador”. "Refleja una falta de interés, una falta de motivación", explica Harju. "Estos son un tabú en las organizaciones".
Por el contrario, el burnout o agotamiento por exceso de trabajo, se manifiesta en formas que a los empleadores le son útiles y son interpretados como motivación personal y ambición.
El exceso de trabajo y el desequilibrio entre los espacios profesional y personal tienen como resultado el burnout. Aumento de estrés, falta de sueño y sobrecarga de tareas laborales van generando lentamente el deterioro de la salud mental.
El burnout no sólo incrementa los niveles de ansiedad, depresión y estrés sino que se demostró que aumenta la posibilidad de muerte prematura. La OMS reveló que, dedicarle largas horas del día al trabajo llevó a 745 mil muertes por problemas cardíacos en el 2016.
Pero, igual que se da en el caso del boreout, este fenómeno no es culpa del individuo. La responsabilidad también recae en el ambiente laboral.
La pandemia por coronavirus puso en juego los ambientes laborales y aumentó estos conflictos. Pero, así mismo, obligó a los empleados y empleadores a replantearse el formato de trabajo y a cómo la exposición a situaciones de estrés afecta la salud mental.
“Necesitamos un cambio en la forma de pensar sobre el bienestar de los empleados simplemente en términos de estrés y agotamiento”, expresa Harju.