Según la intensidad y tiempo dedicado a la pasión también existen jugadores casuales, regulares o hardcores entre los más entusiastas.
Sin embargo a niveles patológicos la jerga taxonómica del gamer compulsivo se amplía desde el Gosu, como se llama al experto, hasta el Master o usuario invencible.
Para conocerlos en terreno, es cosa de darse una vuelta por el bullicioso dominio subterráneo de los Juegos Diana en Merced, junto a la Plaza de Armas, donde se realizan torneos de clásicos como Mortal Kombat o las populares máquinas de baile de inicios de esta década.
Aunque se suele pensar que el mercado se ciñe solamente a las consolas de videojuegos y los desarrollos de nuevos títulos, para el mundo gamer son comunes las nuevas generaciones de arcades (las antes típicas máquinas de videojuegos que funcionan con fichas, monedas o tarjetas) que hoy son increíbles simuladores para manejar camiones, subirse a un ring de box o tocar instrumentos musicales o pinchar tornamesas como un experto.
Por otro lado, en Chile varias instituciones imparten carreras universitarias y técnicas para la programación de estos softwares que crean un círculo virtuoso de gamers para gamers.
Si desea saludar al amigo gamer, tal como en versiones anteriores de esta fecha el hashtag en Twitter es #felizdíagamer.