Por medio de fotos y videos en las redes sociales, los jóvenes japoneses muestran cómo lo practican y confiesan que la sensación que se siente es similar a la que produce lamerse otras partes del cuerpo.
Sin embargo, desde la comunidad científica y médica crece el temor de que se siga popularizando esta moda ya que podría provocar problemas de salud.
Los expertos aseguran que la práctica del oculolinctus puede transmitir bacterias o material abrasivo que generen infección o lesiones en la córnea que puede generar, incluso, ceguera.