En un diálogo digital con lectores, ocurrió lo siguiente:
-¿Por que debemos comprar tu libro?
-Tanto si eres hombre como mujer, algún día, ten por seguro, pasarás por un problema sexual. Eso sí no lo has hecho ya. Así que conocer como funcionamos, saber lo que ocurre y entender al otro, es una herramienta estupenda para prevenirlos y acabar por resolverlos sin más cuando ocurran. Este libro te ayudará a todo esto.
Bustamente reflexiona: "Ellos no siempre tienen ganas". Y es que la falta de deseo o apetito sexual en los hombres es un hecho cada vez más frecuente en las consultas de sexología. Además, esta cuestión ocupa el capítulo 1 de su libro.
Actualmente, explica el especialista, vienen muchos hombres a consulta con problemas que se suponía no eran tan típicos de ellos, como la falta de apetito sexual o la incapacidad para alcanzar orgasmos, cuando la anorgasmia es un problema que aún se relaciona con las mujeres.
Todo esto se debe, según este experto, a los cambios que ha experimentado la mujer en los últimos años, su llamada 'revolución sexual', como él lo califica. Muchos hombres "se sienten confusos", no saben qué rol les toca asumir ahora. Del mismo modo, afirma que muchos siguen siendo esclavos de ciertos estereotipos y complejos. "Afortunadamente, ahora también son ellas las que toman la iniciativa y el sexo se convierte en una cosa de a 2, donde se corresponsabilizan (y se debe hacer) todos los problemas y dificultades que puedan surgir dentro de la pareja”.
En cuanto a la pérdida de apetito se define, médicamente, como deseo sexual hipoactivo y consiste en la "disminución o ausencia de fantasías que provoca malestar en el sujeto y/o la pareja".
En un hombre con pareja, la excusa más habitual que este suele poner cuando "no tiene ganas es el cansancio del trabajo". Frases como 'estoy agotado por el trabajo', 'tengo aún tareas pendientes que hacer...'. O también se pone la televisión como pretexto: "Acuéstate tú que ya iré, voy a terminar de ver este programa o este partido". Pero es difícil que el hombre diga explícitamente no. Y quizá, apunta Bustamente, "éste es el mayor problema".
Por ello, Bustamente insiste en que "el hombre debe permitirse decir no". Debe aprender a conocer su respuesta sexual, a no relacionar el deseo con la erección, porque "una cosa es deseo y otra muy distinta la excitación". Pero para solventar esta y otras dificultades que se pueden tener en un determinado momento lo mejor es co-responsabilizar el problema. Hacer el sexo y los problemas del mismo una cosa de los 2.
Sin embargo, la falta de deseo masculina, explica Bustamante, se produce (causas físicas aparte) por problemas de monotonía y hastío sexual, miedo a fallar, sobre todo si ha habido un traspiés anterior, y muchas otras veces con problemas relacionados con la pareja.
Por otro lado, continúa que, a veces, ellos dejan de desear como forma de respuesta a la actitud sumisa que están llevando en la relación, "es como una venganza inconsciente", define.
Pero la falta de apetito no sólo surge en personas con parejas, los solteros también pueden experimentan esta inapetencia sexual.
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En aquel diálogo digital, otro lector preguntó:
-Soy un adolescente, y nunca he tenido novia ni rolletes y se, que yo no esto a la altura de las chicas y los adolescentes de hoy en día por que soy lo que se puede decir un pánfilo o palurdo y siempre se me meterian, y esto hay que corregirlo por que yo quiero salir y divertirme con chicas. Seria un placer que me dieras consejo para solucionar este problema.
-No hay buenos o malos amantes, es cuestión de saber escuchar a tu pareja sexual, dejarte guiar y sobre todo quitarse los miedos e inseguridades de encima. Así que tranquilo, el sexo es sólo un paso más y si te dejas llevar, sabrás hacerlo estupendamente bien.
En ellos, el caso más frecuente es ese miedo a fallar o no estar a la altura. Esto se debe, especialmente, a malas experiencias pasadas, a haberse sentido evaluado en alguna ocasión, o a pensar que "ella ha estado con muchos hombres y no podré estar a la altura de las circunstancias". Todo este cúmulo de situaciones hace que también ellos "eviten encuentros sexuales".
Tanto hombres como mujeres, deben interiorizarse que el sexo no es ninguna competición ni ningún examen sino una forma total y absolutamente privilegiada de comunicarse. "Hay que volver a incorporar esa parte de emoción a todo acto sexual".
Otro fragmento del diálogo por chat:
-Cuando se habla de terapia sexual, uno piensa en algo muy tórrido... ¿De qué estamos hablando en realidad?
-La terapia sexual se parece bastante a cualquier terapia psicológica, al menos si el profesional que la lleva a cabo es un verdadero profesional. La única diferencia es que los temas a tratar son la sexualidad, lo que sentimos ante el sexo o ante el problema sexual en concreto. Es verdad que se habla de sexo, pero de una manera natural y respetuosa, siempre teniendo en cuenta la manera de vivir el sexo de los pacientes y como no, sus valores. Insisto, es muy importante buscar bien al terapeuta, hay muchos supuestos "sexólogos" que más que ayudarnos pueden acaban por agrandar el problema. Siempre confiar en asociaciones de especialistas en sexología para saber si el profesional es o no el adecuado para ayudarnos.
En definitiva, concluye, hay que "quitarse los tabús, conocerse a sí mismos y conquistar la posibilidad de que también ellos pueden fallar alguna vez".