Además, un portavoz de Ergo admitió también que agentes de seguros de su filial de Hamburgo-Mannheim visitaron un club de intercambio de parejas en Jamaica entre enero y febrero de 2011, estancia pagada por la aseguradora.
El rotativo alemán cita también un informe de revisión de Ergo del 24 de junio de 2011 en el que se refleja que los costes de un único viaje en 2010, a un destino que no se especificó, ascendieron a más de 75.000 euros.
Otro de los viajes organizados por Ergo tuvo como destino Río de Janeiro en 2010. Entonces entre 14 y 20 agentes comerciales acudieron a Barbarella, un club de baile en Copacabana.
Como mínimo tres empleados, entre ellos directivos, llevaron prostitutas a la habitación y un cuarto llegó a la entrada del hotel con una acompañante del brazo, pero la mujer exigió unos 50 euros y el portero una tarifa adicional de 100 euros.
"Esta práctica no le gustó al suabo (nombre de la población de Württenberg que en Alemania es tachada de tacaña) y devolvió a la brasileña", señala 'Handelsblatt'.
La empresa prometía a los empleados externos que quien trabajara bien y mucho, viviría algo que no olvidaría pronto. "La puertas del autocar (en el que viajaban) se abrieron y la mitad del grupo se bajó, incluidos directores de sección y otros directivos. Sólo pensé: 'no puede ser que Wüstenrot nos lleve a una casa de putas'", aseguró un participante.
La filial de Munich Re antiguamente se llamaba Hamburg-Mannheimer International y en 2010 pasó a llamarse Ergo y a ser en su totalidad propiedad de Munich Re.