Días atrás, el hermano del artista de 70 años, Carlos Hoffman, rompió el silencio al Diario de Cuyo: "No hay nada nuevo, sigue sin despertar. Está perfecto físicamente, pero no reacciona. Está igual que hace cuatro meses. Estamos esperando, no hay nada que hacer".
La novia de Sergio Denis tuvo reiterados cruces con la familia del artista desde el accidente. No le permitían visitarlo en la clínica, pero ahora ella asegura que lo visitó. Sobre la restricción, dijo: "Ese tema ya está en la Justicia, mi abogado y yo estamos a la espera de que salga una mediación".
"Llegué a las 10:15 de la mañana, entré y saludé al guardia, que me tenía re fichada y me dijo que no podía pasar. Le pregunté si estaba la familia de Sergio y, como me dijo que no, le pedí que tuviera un gesto humano y que llamara a un médico para que me cuente cómo evoluciona", relató la mujer a Teleshow.
"Mientras esperaba al médico -me dijo que tardaría 25 minutos-, me senté en un sillón que da a la sala de rehabilitación, separada por una puerta de vidrio. Pasaron dos personas en sillas de ruedas, un chico en una camilla, y pasa él…", dijo Verónica Monti, todavía impactada por la imagen que le quedó del cantante.
Aseguró que todo duró dos segundos y que recién pudo verle la cara a Sergio Denis cuando el enfermero que trasladaba la camilla se agachó. "Él (por el músico) llevaba un camisolín, esos propios de las clínicas. Estaba de costado, mirando para donde estaba yo. Tenía los ojos abiertos, pero la mirada perdida. Además, la boca semi abierta y estaba pelado".
"Me impactó. Me impresionó, me parece una palabra horrible, pero fue un shock. Es mucho el deterioro. Está consumido, muy flaco. En mi cabeza yo tenía una construcción de una persona deteriorada, pero no tanto", continuó Monti, que abandonó la clínica en medio de un ataque de llanto. "Gracias por nada", le dijo al oficial de seguridad.
"Me encantaría darle la mano. Que escuche mi voz, pero toda la familia me tiene bloqueada", lamentó, y explicó que los hijos y hermanos del cantante se enojaron porque ella sostuvo públicamente que el músico tenía problemas de adicciones. "En febrero de este año lo llamé a su hijo Federico para pedirle auxilio, pero me mandó a cagar. Literal".
Desde la clínica, por su parte, hicieron un descargo: "Vino hasta la puerta y no la dejamos pasar. No estaba en la lista de las visitas permitidas. Además, sabemos quien es por los medios. Queremos llevar tranquilidad a los familiares de la gente que está internada acá, que sepan que no su vulnera la seguridad del lugar tan fácilmente".