"Nos había prestado un departamento un amigo de toda la vida de Mauricio Macri; íbamos hacer un trío con una persona que estaba llegando, pero esa persona me parecía un desastre. Como nunca obedecí ordenes de nadie, dije “con esa persona no me gusta” y finalmente mi respuesta fue no. Antes esperé un minuto, dos minutos, al minuto tres clavado me fui. Dentro del cuarto estaban la ropa de él (por Macri) y hasta los zapatos, porque mi ropa había quedado en el living porque había hecho un streaptase”, relató.
Y prosiguió: "me fui con la ropa y los zapatos de él por la puerta de atrás. Me llamaba al teléfono y me dice que me había ido con su ropa. Le dije que venga a verme con mi ropa. Él se negó, le dije entonces que se ponga el traje de su amigo. Fue gracioso cuando llega a buscar su ropa, el traje era de un amigo y le quedaba chico. Su amigo era chiquito al lado de él, esto le enseñó (a Macri) que conmigo no se jode. Además, yo me había ido con la billetera de él y el con la cartera mía”.
Alfano también relató otro encuentro con Macri. “Estaba en un hotel de Mar del Plata, haciendo temporada de 'Lo que el Turco se llevó' y llega Macri, ya era presidente de Boca. Compró una entrada y vio todo el espectáculo, vino al Hotel Sheraton, donde estaba River, no al Costa Galana, donde se alojaba Boca. Hasta allí todo bien, llega al hotel; pero como la persona que estaba conmigo ni yo lo esperábamos a Macri, se tuvo que tirar del balcón. Por suerte era el primer piso, casi se mata, pero cayó y rodó. Esa persona era Matías Alé. Esa temporada fue maravillosa”.
Además, contó su affaire con Carlos Menem con quien casi llegó a la convivencia en Olivos.
“Yo hoy cuento todo. Cuando (Menem) ganó las elecciones, se hizo un asado para 800 personas. Cuando terminó todo, me tomó de la mano y me agradeció. Unas amigas me dijeron 'está muerto con vos', eso me quedó picando. Después hubo una comida, él se sintió mal porque había comido mucho, fue a una habitación y se recostó. Yo entro, me voy al baño en suite, él entra ahí en camisa, estaba en penumbras, se aproximó, me dio un beso y me gustó. Fue muy respetuoso pero, como se dice me comió la boca”.
Luego, Alfano siguió con el relato sobre Menem, admitiendo que tuvieron una relación permanente. “No había teléfonos celulares, íbamos de lugar en lugar, un día nos prestaron un barco del dueño del Hotel Alvear, ahí pasaba todo”.
“Eso fue a principios de 1990, el secretario me dijo 'Carlos quiere que te mudes a Olivos' y ese paso no lo quise dar. A Olivos fui una sola vez, a una comida”, finalizó.