"Tuve dolor de cabeza y dolores corporales como nunca tuve antes. Dolores en músculos que ni siquiera sabía que existían. Me dolían las cervicales, la espalda, la nuca, el ciático, la cintura, las costillas, las piernas, los ojos... Tanto que no soportaba ni la pantalla del celular, ni la tele, ni la misma luz del velador. No tuve fiebre en ningún momento, pero sí mucho miedo, mucha incertidumbre. Uno piensa que no es nada, pero cuando lees el detectable... Me asusté muchísimo", continuó.
Según dijo, lo que más miedo le produce es la "incertidumbre" de no saber cómo reaccionará su cuerpo en los próximos días. "Arranqué sin síntomas, pensando que iba a ser asintomática. Pero en el día tres arrancaron los dolores y cada vez más fuertes. Y mucho cansancio, agotamiento extremo. Todavía sigo teniendo dolores leves, pero ya en plena curación y sintiéndome cada día mejor. Cuídense", agregó haciendo hincapié en que todavía no está recuperada del todo.
Y se despidió remarcando que el coronavirus "no es joda". "Usen tapabocas, lávense la manos, mantengan la distancia social... Tirar buena onda y lindos augurios solo mejora a quien lo tiene. Acá seguimos descansando, comiendo bien y escuchando más mantras que nunca", sentenció.