Karina contó que los primeros días, luego de las declaraciones de su marido en el programa de Lanata, fueron los más difíciles: "Me encerré y no hice más nada. Me bajoneé mal, estuve muy dolida y deprimida, sin salir de casa ni un solo momento".
"Tengo siempre fotógrafos que me siguen, y si quiero ir al médico porque me duele la pancita, no puedo hacerlo. Ahora Mauri (Cataraín, su representante) me dijo que volviera de a poco, para distraerme. Soy una mujer fuerte y sé que voy a reponerme de este momento, en el que no soy feliz", analizó Karina, quien volvió a trabajar como modelo, después de varios días de reclusión: "Cuando me casé, seguí teniendo mis cosas. Soy independiente".
"Quiero que se calme la tormenta, que aclare un poco, y ahí saldré a dar las notas como corresponde. No voy a hacerme la antipática, voy a hablar de mí y de cómo me siento, y no hablaré de lo que no corresponde. Porque yo soy una más de las que no entiende qué pasó. Creo en Dios y rezo para que todo esto se aclare pronto. Soy optimista y sé que en algún momento pasará", afirmó.
Por último, destacó que no se siente sola: "Tengo a mi hermana Violeta, que se vino de Córdoba para estar a mi lado. Y todas mis amigas y amigos no dejan de venir a visitarme".
Hace unos días, Karina contó que "no sabía" que Fariña tiene un hijo de 5 años con una pareja anterior (ver nota relacionada).