Según la publicación inglesa, Miranda fue elegida porque “tiene el rostro de una diosa, el cuerpo de un ángel y está casada con un elfo”, haciendo referencia al personaje que encarnó su pareja en El señor de los anillos y El Hobbit.
Si bien la modelo agradece los cumplidos al ser nombrada “la más sexy”, Kerr confesó que tiempo atrás era muy poco femenina y que todo se lo debe al lugar en el que creció.
"Pasé mi infancia al aire libre en la granja de mis abuelos. Aprendí a conducir una moto cuando tenía unos seis años, una pequeña PeeWee 50… Trepaba los árboles y teníamos una tirolesa. Tuve mucha suerte de crecer así. Realmente creo que mi cuerpo extraña estar en las montañas, en el océano o en el campo. Todavía me encanta trepar ese árbol. ¡Es muy divertido!”, confesó la joven, dejando al descubierto su costado más salvaje.
"Creo en celebrar la figura femenina y abrazar lo que se nos ha dado", dijo en la entrevista con Esquire.
La belleza de Sídney comenzó su carrera como modelo a los 13 años y fue la primera australiana en convertirse en uno de los famosos ángeles de Victoria's Secret, aunque reconoce que sigue disfrutando de su vieja afición.
"Trepaba los árboles, había un enorme sauce llorón. Teníamos una tirolina. Tuve mucha suerte de crecer así. Realmente creo que mi cuerpo echa de menos estar en las montañas, en el océano o en el campo. Todavía me encanta trepar ese árbol. ¡Es muy divertido! Me gusta trepar, me da cierta satisfacción, sientes que vas hacia algún lugar, aunque no me gusta demasiado hacer rapel. No me gusta ir hacia abajo, prefiero ir hacia arriba", asegura.
Miranda también señaló que no todo fueron alegrías en sus aventuras, ya que también le acarrearon algún percance. "¡Es duro! Me quedé atrapada en un árbol cuando tenía unos siete años y mi padre tuvo que venir con una escalera para bajarme. Me encantaba subir hasta arriba, seguro que en otra vida fui un koala", añadió la modelo.