Las reuniones privadas a las que asiste Palocci tienen lugar en la sede paulista del Banco de Brasil, donde se encuentra una oficina de la Presidencia, que utiliza Dilma Rousseff cuando se desplaza desde Brasilia a São Paulo.
Esos encuentros de 'mesa chica' entre Dilma y un grupo pequeño liderado por Luiz Inácio Lula da Silva, fueron 4, agregó la fuente al diario Folha de S. Paulo, y dijo que Palocci estuvo en todas.
La semana pasada, Lula y Dilma volvieron a reunir al grupo, esta vez sumando a un no-petista, el ex ministro de Comunicación Social de Lula, Franklin Martins.
Desde Brasilia, Dilma lleva a los encuentros a sus ministros Aloizio Mercadante (Educación), Fernando Pimentel (Desarrollo), Gilberto Carvalho (Secretaría General de la Presidencia) y Marco Aurelio García, un asesor especial tanto de ella como lo fue de Lula.
También participa el presidente del PT, Rui Falcão.
Pero lo interesante es la presencia de Palocci, hombre siempre discreto, parco pero en extremo influyente en el PT.
Hay una orden expresa en esas reuniones: el contenido de las conversaciones debe permanecer confidencial.
Palocci dejó el puesto más importante del gobierno de Dilma en junio de 2011, después de que el diario Folha revelara que él había multiplicado por 20 su patrimonio en 4 años. Parte de las ganancias llegaron en 2010, cuando coordinaba la campaña de Dilma a la Presidencia.
Desde su renuncia, Palocci no aparece en público, aunque se conocen las invitaciones de parte de Lula.
Ex ministro de Hacienda, Palocci sigue siendo el petista con mayor vínculo con los empresarios, quienes lo frecuentan, y de hecho contrataron los servicios de su consultora, origen de ese crecimiento patrimonial.
Palocci ha sido, y sigue siendo, el nexo más sólido entre Lula da Silva y algunos empresarios. También por eso él es requerido por Dilma, más allá de sus virtudes como analista político pragmático.
Durante la campaña municipal en curso, Palocci mantuvo comunicación con el candidato petista y futuro alcalde Fernando Haddad.
Palocci ubicó junto a Haddad al publicitario João Santana, a quien en 2006 puso a cargo de la reelección de Lula.