El radar de Dilma, sin embargo, está más sintonizado en las amarras económicas. "90% de los problemas que están en su cabeza están relacionados con la crisis y en la manera de reanudar el crecimiento a un nivel alto, sin riesgo", dice Carvalho.
A medida que la Presidente busca soluciones para desatascar "estrechamientos logísticos" y se centra en los problemas de los puertos, aeropuertos, carreteras y ferrocarriles, hay impedimentos con los aliados. La base de apoyo del gobierno está dividida en el Congreso, parlamentarios reclaman la falta de atención y candidatos a la intendencia imploran la presencia de Dilma en los estrados.
Bien al estilo de Jânio Quadros, famoso por dar reprimendas a los subordinados por escrito, ella utiliza ahora las "notitas" para enviar mensajes a los ministros, tal como hizo el jueves 30/09, cuando anuló un acuerdo cerrado con la bancada ruralista, para aprobar en comisión, la Medida Provisional del Código Forestal (la legislación ambiental para la Amazonia, que tiene problemas con un indulto ecológico que solicitan los chacareros que destrozaron buena parte de la flora lindera a las corrientes fluviales).
Tropezón
En el reclamo, Dilma tropezó en portugués. Escribió "porque" cuando, en pregunta, debía escribir "por qué?".
"Por los periódicos están diciendo que hubo un acuerdo en el Congreso sobre el Código Forestal, ¿si yo no me entero", preguntó, en nota dirigida a las ministras Izabella Teixeira (Medio Ambiente) e Ideli Salvatti (Relaciones Institucionales).
"Cada día con su agonía. Estos nudos no están en mis huesos", afirma, de buen humor, el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, haciendo un juego de palabras. "Aquí tengo problema con los indios, Policía Federal, huelgas, consumidor... Pido para que, ahora, Nuestra Señora Desatadora de nudos nos ayude a tener un solo nudo al día para resolver".
La santa que tanto le gustó a Dilma era un recuerdo de Emilia Almeida, presidente del Instituto Mauá, distribución vinculada al gobierno de Bahia. De autoría del artesano Rosalvo Santana, la imagen es destaque del libro Santeiros da Bahia - Arte Popular e Devoção y consta que tiene el poder de liberar a los mortales de las dificultades de la vida.
Dilma también convive en su oficina del palacio presidencial, con tres imágenes de Nossa Senhora Aparecida y una Imaculada Conceição. Aunque es raro que vaya a la iglesia, ella es seguidora de Nossa Senhncia a la condena del diputado João Paulo Cunha (PT-SP) en el juicio del mensalão.
Nubes negras
Desde el otro lado, la oposición vislumbra más nubes negras en el horizonte. Para el diputado Sérgio Guerra (PE), presidente del PSDB, el conflicto de petistas con el PSB del gobernador de Pernambuco, Eduardo Campos, todavía traerá sinsabores al Planalto. "El PT va mal en el noreste y hay derrotas anunciadas en Recife, Salvador, Fortaleza y Teresina", dice Guerra. "La mayoría que está con Dilma no simpatiza con ella y ella no simpatiza con la mayoría que tiene".
Con diagnóstico similar, el presidente de DEM, el senador José Agripino (RN) evalúa que Dilma se enfrenta a un "conflicto ideológico" en el gobierno a causa de la decisión de hacer concesiones a la iniciativa privada. "Quiero ver si ella va a tener el valor de deshacer el gran nudo de Brasil, que es la maquinaria del Estado, o si va a hacer un nudo en todo el mundo", provoca Agripino. Atenta, Nuestra Señora Desatadora Nudos mantiene vigilia en la residencia oficial de la Alvorada. Bien cerca de Dilma.