Después de una década juntos -se casaron hace siete- y dos hijos en común, Tomás, de 8 años, y Juan, de 3, decidieron ponerle un punto final a la relación. Por eso, mientras ella vivía con los chicos en lo que fue la casa familiar, él se había mudado a su estudio en Santa Fe y Oro.
Pero ahora el panorama cambió. Flor formará parte de “Bailando por un sueño” y los chicos deberán pasar más tiempo con su papá. Para eso, es necesaria una vivienda más grande y adecuada que el modesto estudio.
Así fue que decidieron poner a la venta la casona que, a mediados de 2007, habían intercambiado con Georgina Barbarosa. En aquel entonces, las actrices que se habían conocido en la ficción “Hechicera”, decidieron cambiar sus propiedades y olvidar malos recuerdos: para Flor, lo peor sucedió el 6 de agosto de 2005, cuando tres hombres entraron y amenazaron con cortarle los dedos a Mariano y terminaron robando algo de dinero; y el en el caso de Georgina, la historia tenía que ver con el asesinato de su marido, Miguel Lecuna, que murió el 2 de noviembre de 2001 y con quien había vivido allí.