Luego, en 2007, conoció River.
Ahora está de vuelta, en compañía (en escena) de su hijo Harry, de un arsenal lumínico y sonoro sin precedente en estas latitudes y de una banda que completan Dave Kilminster, Graham Broad, G. E. Smith, Robbie Wykoff, Jon Joyce, Jon Carin y Kipp, Mark y Michael Lennon.
La gira The Wall Live se inició el 15/09/2010 en Toronto, Canadá, y ya pasó por América del Norte, Europa y Oceanía.
Sin embargo, en Ciudad de Buenos Aires será récord local (nadie realizó tantas presentaciones en el estadio de River Plate durante una gira) y de la gira de Waters, ya que no ha habido ni habrá otra locación en la que él realice tantos conciertos consecutivos.
“Buenas noches Buenos Aires, gracias por darme la bienvenida. Quiero dedicar este show a la memoria de los desaparecidos, de los muertos y de los torturados, los recordaremos”, fueron las palabras que, en castellano, Waters dijo para comenzar un concierto que duró 2 horas y media (de 21:15 a 23:45).
Vestido de negro y un estado físico impecable, él impuso el silencio en el estadio a partir de un deslumbrante despliegue escenográfico, y 28 canciones que supo interpretar apelando a diferentes recursos.
El muro (76 metros de largo por 23 de alto) es el corazón de esta performance. Según la ocasión, es una pantalla gigante que difunde el mensaje de la ópera-rock, o una pared que oprime y que impide ver a la banda.
Los 4 momentos más impactantes:
> "In the Flesh?". Es el comienzo. Se apagan las luces del estadio y ocurre una explosión literal, con Waters de camperón negro parado en el centro de la escena y los fuegos artificiales que se disparan por todos lados.
> "Another Brick In The Wall (Part II)". Un clásico.
> "The Show Must Go On”. Impresionante.
> "Mother". Impecable.
> "Goodbye Blue Sky". Tema insignia de The Wall.
El show estuvo dividido en 2 partes con un intervalo de 15 minutos.
En el 2do. set, Waters desenfunda clásicos inoxidables como “Hey You”, “Is There Anybody Out There” y “Nobody Home”, donde Waters patea la gigante pared blanca para dar vida a nuevos colores.