
Resultados:
Conclusión:
Las prácticas sexuales enfocadas en la estimulación del clítoris son importantes para reducir la brecha de género en los orgasmos.
El propósito del estudio fue evaluar, en una muestra probabilística de mujeres estadounidenses, las experiencias relacionadas con el orgasmo, el placer sexual y el contacto genital.
Hay investigaciones anteriores sobre aspectos de esta cuestión que preocupa a muchos. Ya en junio de 2015, 1.055 mujeres de 18 a 94 años de edad completaron una encuesta confidencial basada en Internet de GfK KnowledgePanel:
Es decir que 72,6% del universo de mujeres que participaron de la encuesta indicaron cuál es el camino. Ir por otro lado es de necios.
Las mujeres reportaron diversas preferencias por la ubicación, presión, forma y patrón del contacto genital.
En el caso de las sociólogas Nicole Andrejek y Tina Fetner, su estudio demostró que las mujeres suelen tener menos orgasmos que los hombres estando en una relación y que, además, la intensidad y frecuencia de los orgasmos femeninos es proporcional a la experiencia y autoexploración sexual.
Según otra investigadora, Sandra Correa, Licenciada en Psicología por la Universidad El Bosque y Máster en Neuropsicología Clínica, citada por el diario colombiano El Mundo, esta brecha se puede presentar por 3 razones diferentes:
Este estudio remite a otro, anterior, de Hannah Warshowsky, Della V. Mosley, Isabel A. Mahar, quienes luego de varias investigaciones llegaron a la conclusión de que cuando las mujeres y los hombres adultos jóvenes tienen encuentros sexuales, las mujeres tienen significativamente menos orgasmos que los hombres.
Esta disparidad de orgasmos de género, a menudo denominada brecha de orgasmos, ocurre por una multitud de problemas sociales que ese estudio evaluó en base a un interrogante: ¿un curso universitario de Psicología de la Sexualidad Humana, que cubriera la brecha del orgasmo y los factores culturales responsables de ella, sería eficaz para mejorar el placer y el funcionamiento sexual de las mujeres.
Esto remite directamente a la educación sexual de mayores de edad como aporte a mejorar su experiencia humana.
El estudio comparó a asistentes a
Las participantes (N = 271 mujeres) respondieron preguntas previas y posteriores a la prueba sobre sus prácticas sexuales, actitudes hacia los genitales femeninos, distracción cognitiva durante la actividad sexual, derecho al placer sexual, calidad del orgasmo y comunicación con la pareja durante la actividad sexual.
Los estudiantes de Psicología de la Sexualidad Humana superaron el promedio y mejoraron en todas las medidas del funcionamiento sexual desde la prueba previa hasta la prueba posterior.
Los matriculados en los otros cursos evidenciaron cambios mínimos o nulos.
Con todo este bagaje, un estudio sobre la evolución de la sexualidad de la mujer realizado por la consultora Dive, para Gleeden, encuestó a más de 2.200 mujeres acerca de cuál sería la mejor etapa de la vida de una mujer para experimentar orgasmos.
Respuesta: Las mujeres que experimentan más orgasmos están entre los 51 y los 60 años.
Según los expertos que han participado en este estudio, las mujeres a partir de los 50 tienen un nivel de excitación más alto que las que están en otras franjas de edad debido a "la experiencia, el autoconocimiento, y la búsqueda de intereses y motivaciones sexuales, que conducen a la mujer a un empoderamiento sexual y ello a encontrar caminos que potencien el placer y el orgasmo".
La psicóloga Laila Cadens, que participó en el estudio, explicó que las mujeres de entre 31 y 40 años suelen tener una vida sexual menos activa y menos orgasmos dado que la treintena es una etapa en la que las mujeres se consolidan profesionalmente y tienen muchas otras responsabilidades, "lo que hace que las prioridades se recategoricen".
Un dato interesante es que el clítoris, máximo órgano de placer sexual de la mujer, nunca envejece, aunque se ha dicho que su tamaño aumenta con los años a causa de algunos acontecimientos tales como la menopausia y el embarazo.