Trabajaba como escriba y mohel (quien lleva a cabo circuncisiones rituales).
"La familia ha estado bajo vigilancia durante los últimos 7 años", dijo Shannon Nussan, de Beyneynu, a medios locales.
En 2014, aseguró, el hombre fue confrontado por la organización pero "desapareció" antes de volver a aparecer en otro barrio.
Una vez allí, dijo, se "asimiló a la comunidad ultraortodoxa y comenzó una nueva vida pero una aparentemente llena de mentiras."
Aunque las leyes de Israel no prohíben el proselitismo, sí está prohibido intentar convencer a una persona menor de 18 de años de la conversión sin el consentimiento de ambos padres u ofrecerles regalos a cambio de ello.
En medios locales, el hombre negó las acusaciones: "Es una mentira. Nací judío", dijo. Agergó que había trabajado como misionero 7 u 8 años atrás pero que luego se había "arrpentido".
Behadrei Haredim, un sitio de noticias ultraortodoxo, dijo que el incidente había "explotado" una semana atrás luego de que la hija del acusado dijera a sus compañeros de clase que Jesús "acepta a todos, aún los que están equivocados".
Según Behadrei Haredim, la familia emigró de USA a Israel con falsos documentos, pretendiendo ser descendientes de sobrevivientes del Holocausto. Bajo las leyes israelíes, todos los judíos, sin importar dónde nacieron, pueden hacerse ciudadanos.
De acuerdo a Beyneynu, no hay signo o prueba de que la familia tenga raíces judías. De confirmarse lo que plantea esa organización, la familia habría ingresado al país de manera fraudulenta.