De acuerdo al World Net Daily (WND), “en las últimas semanas, funcionarios de inteligencia estadounidenses han dicho que han detectado en Israel el manejo de propulsores para sus misiles Jericó”. La misma fuente señala que el experto en Oriente Medio, Mike Evans, afirma que “sus conversaciones con altos funcionarios israelíes, esta semana (03-08/09), sugieren que existe una fuerte probabilidad que el ataque se llevará a cabo entre el 15 de septiembre y 15 de octubre”.
Por otro lado, WND indica que el que el 10 de septiembre el periodista Jerome Corsi informó que “fuentes confidenciales israelíes en Jerusalén cercanas al Gobierno aseguran que el ejército israelí llevó a cabo la prueba de armas secretas en preparación para un planeado ataque preventivo contra Irán. La prueba se habría realizado en una base militar israelí no revelada, pero algunos detalles fueron descubiertos en el momento. Se confirmó que el arma podría ser utilizada en un posible conflicto con Irán”. Para entonces, Corsi sostuvo también que Glyn Davies, embajador de USA ante la OIEA, dijo que su país cree que Irán se está acercando a ‘romper’ el umbral de poseer suficiente uranio enriquecido para producir un arma nuclear”.
Las fuentes agregan que un ataque EMP israelí pondrá fin a cualquier intento de Irán de bloquear el estrecho de Ormuz, que ha amenazado con hacerlo si es atacado, además de las instalaciones militares estadounidenses en la región.
Según los expertos, el pulso electromagnético se produce después de que un arma nuclear es detonada a gran altura, creando un campo eléctrico de gran alcance que puede eliminar todos los aparatos electrónicos conectados a fuentes de alimentación o antenas, incluyendo equipos de comunicaciones, computadoras, electrodomésticos, automóviles y sistemas de ignición de aeronaves.