El primer ministro húngaro argumenta que Ucrania no puede ganar la guerra y que, por tanto, sus aliados deberían persuadir la búsqueda de un alto el fuego inmediato y dejar de prolongar la agonía.
Donald Trump-Viktor Orbán
Ambas equipos norteamericanos como húngaros adelantaron que los dos puntos más importantes de diálogo serán “cómo restablecer la paz en Europa y cómo volver a elevar las relaciones bilaterales al nivel donde estaban durante el mandato de Trump", según informó el ministro húngaro de Exteriores, Péter Szijjártó.
Tanto Orbán como Trump han insistido en el pasado que la guerra de Ucrania no habría estallado si el magnate hubiera seguido como presidente de USA.
En un discurso a principios de año, Orbán expresó: “A finales de año, el escenario político mundial será muy diferente de cómo era a principios de este año y, con la ayuda de Dios, el margen de maniobra de Hungría no se reducirá, sino que se ampliará hasta un punto que nunca antes habíamos tenido desde hace mucho tiempo”.
"No podemos interferir en las elecciones de otros países, pero nos gustaría mucho ver al presidente Donald Trump regresar a la Casa Blanca y hacer las paces aquí en la mitad oriental de Europa ", subrayó.
"De lo contrario, la guerra entre Ucrania y Rusia será larga, se acercará cada vez más a Hungría y creará dilemas cada vez más fuertes para la política europea".
Además, Péter Szijjártó afirmó que "la restauración de la paz en Europa y el mejoramiento de las relaciones bilaterales dependen de una victoria de Trump. En ese sentido, la Casa Blanca le ha recriminado a Orbán que ve las relaciones bilaterales a través de una lente partidista.
La visita del primer ministro húngaro representa su intención de alinear sus prioridades estratégicas e intereses nacionales.
Vale aclarar que Trump prometió poner fin a la guerra en Ucrania “en un día” y amenazó a los miembros de la OTAN que no cumplan con los objetivos de gasto de defensa de la alianza con permitir a los rusos “hacer lo que quieran” con ellos, según recordó The Financial Times.
La admiración es mutua: “Viktor Orbán es un gran líder, un hombre muy fuerte. A algunas personas no les agrada porque es demasiado fuerte. Es bueno tener un hombre fuerte dirigiendo tu país”.
El embajador de Estados Unidos en Hungría, David Pressman, reprendió: “No es una política exterior. Es una fantasía extranjera. Hungría debería tener una relación bilateral con los Estados Unidos de América, no con una parte particular de los Estados Unidos de América".
Trump, según él, también habría podido evitar una escalada en la guerra de Gaza, porque "sin Estados Unidos es imposible hacer la paz en Oriente Próximo".
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