Polarización
Lo que está en juego es la orientación de una nación asolada por la pobreza, la corrupción y una violencia criminal rampante. La Administración de Xiomara Castro rompió con una década de gobiernos conservadores, enfocándose en el gasto social, lo que ha generado una moderada disminución de la pobreza.
No obstante, ha enfrentado críticas por el estado de excepción implementado para combatir a las pandillas, una medida de mano dura similar a la de Nayib Bukele en El Salvador, que ha mermado las garantías constitucionales y militarizado la seguridad.
Pese a las etiquetas de "comunista" que le cuelgan la oposición y algunos republicanos, el informe del Center for Economic and Policy Research destaca el pragmatismo de Castro al mantener un programa con el FMI y reinsertar a Honduras en la Cuenta del Desafío del Milenio de USA
La elección se desarrolla bajo la sombra de acusaciones cruzadas de fraude y un tenso despliegue de observadores. El Ejército, al que Castro le ha otorgado un mayor control electoral, ha aumentado el nerviosismo al declarar que solo reconocerá el recuento manual de actas, desconfiando del sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP). En este contexto de máxima tensión e inestabilidad institucional, Honduras decide su futuro.
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