Este hecho es solo otro problema financiero en el que se ve envuelto el Vaticano, teniendo en cuenta que controlar las finanzas de la ciudad no es nada fácil así fracasaron reiteradas veces los líderes anteriores. Esta última situación en torno a las finanzas se basó en la compra y venta de inmuebles en el extranjero, mayormente en Londres, por cifras millonarias que a primera vista parecían irregulares. Y además se cobró el puesto del jefe de Seguridad del Papa.
Pero ahora volviendo a Guerrero, el mismo explicó: "Como jesuita es una alegría recibir una misión directamente del Papa. Es un modo privilegiado de realizar mi vocación”. “La obediencia que profeso me ha llevado siempre por caminos inesperados, ha ido sacando de mí lo que yo nunca habría osado intentar y estoy agradecido. La obediencia es, para mí, un lugar privilegiado de encuentro con el Señor”, dijo en cuanto a su nombramiento al puesto que comenzará a ejercer en enero de 2020.
El mismo se encontraba en Mozambique hasta 2017, ejerciendo su vocación cuando le llegó el llamado del Vaticano para hacer lo que hace actualmente al desempeñarse como delegado del Padre General, así lo explica Vatican News, el sitio de noticias oficial de la Santa Sede. De acuerdo a lo que plantea la publicación, una vez que termine con sus funciones como asistente gubernamental de Francisco, podrá volver sin restricciones a sus labores como jesuita. Esto por supuesto no es tan común en los ministros del Vaticano, ya que siempre suelen ser arzobispos o cardenales.
Como explicamos el mismo llega como reemplazo de George Pell, el cardenal que fue hallado culpable de haber abusado de 2 monaguillos en la Catedral de San Patricio, en Melbourne (Australia), en la década de los '90. El mismo luego fue sentenciado en doble instancia a 6 años de cárcel que hoy está cumpliendo en su país.