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"Como su líder, yo debía correr el riesgo. Ahora estoy bien y quizás soy inmune"

¿Es el presidente norteamericano un guerrero, un líder valiente que no temió exponerse a contagiarse el COVID-19 y logró superarlo, o un payaso, que aprovecha cualquier oportunidad para intentar ganar votos cual manotazo de ahogado y nuevamente contradice a la ciencia? Depende cómo se perciba su actitud durante los últimos días, el episodio coronavirus podría sumarle o restarle votos en noviembre al republicano.

El presidente estadounidense, Donald Trump, retornó a la Casa Blanca el lunes 5/10 tras haber estado 3 días internado en el hospital militar Walter Reed por coronavirus, cuando aún podría ser contagioso.

Durante estos días, la información sobre el estado de salud del presidente ha sido confusa y contradictoria, pero sabemos que ha tenido 2 episodios de bajo oxígeno en sangre y que fue tratado con esteroides, aunque algunos medios hablaron de un cóctel de drogas para forzar una rápida recuperación.

Lo cierto es que el presidente, en plena campaña electoral, no desperdició el episodio de su enfermedad para intentar ganar puntos: desde el hospital, grabó un video diciendo que había aprendido todo sobre el COVID-19 en la escuela real, tras lo cual salió a saludar desde una camioneta a los seguidores que lo esperaban en la puerta del hospital.

El lunes, Trump fue trasladado a la residencia presidencial en el helicóptero Marine One poco antes de las 7 pm (hora local).

El presidente hizo de su regreso a la Casa Blanca todo un símbolo de triunfo: se paró frente a una entrada iluminada con 4 banderas estadounidenses y, posando frente a las cámaras, se sacó el barbijo.

Poco después apareció un video en el que Trump pide no dejar que el coronavirus "nos domine".

"No le teman. Lo vamos a vencer. Tenemos el mejor equipo médico, tenemos las mejores medicinas -todas desarrolladas recientemente- y le vamos a ganar. Volvemos al trabajo. Estaremos en el frente. Como su líder, yo debía hacerlo. Sabía que existía un peligro pero debía hacerlo. Nadie que sea un líder no haría lo que yo hice. Sé que hay un riesgo, que hay un peligro, pero eso está bien. Ahora estoy bien y quizás soy inmune. No lo sé."

Nuevamente, Trump aquí está desafiando a la ciencia, que hasta el momento asegura que la reinfección por coronavirus es posible.

Aún así, habrá que esperar para ver cómo le juega esto a nivel intención de voto. Si algunos votantes se sienten conmovidos por la historia de superación de la enfermedad y perciben su actitud como la de un guerrero o si nuevamente termina -como en otras ocasiones- quedando como un payaso intentando utilizar el episodio políticamente.

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