El mayor problema con el suministro de vacunas ocurre en Europa. Pfizer redujo sensiblemente respecto a las previsiones iniciales el número de vacunas que ha entregado esta semana a algunos países europeos, lo que les ha obligado a modificar sus campañas de vacunación, informa Reuters.
Rumanía sólo ha recibido solo el 50% de su volumen planeado para esta semana y la otra mitad pendiente la tendrá a fines de marzo, aunque las entregas volverán a la normalidad a partir de la próxima semana, según el viceministro de Salud, Andrei Baciu.
Una situación similar se ha producido en Polonia, que el lunes recibió 176.000 dosis, una caída de alrededor del 50% de lo esperado, dijeron las autoridades.
La República Checa está ralentizando su campaña de vacunación justo cuando comienzan las segundas dosis. Allí se espera que las entregas de Pfizer caigan en aproximadamente un 15% esta semana y hasta un 30% en siguientes dos semanas.
A España llegaron solo el 56% de las vacunas previstas.
Pfizer aseguró que se trata de un problema puntual que afecta únicamente a esta semana, que se corregirá el 25 de enero y que a partir de mediados de febrero habrá un aumento en el suministro.
Con esta cantidad del fármaco en sus manos, el Ministerio de Sanidad optó por tener en cuenta en el reparto entre las comunidades criterios "equitativos", pero también el ritmo de vacunación en la primera semana.
Por último, en Gran Bretaña el número de vacunados fue en descenso por los problemas de suministro de la Pfizer-Biontech lo que hace extremadamente difícil cumplir con el objetivo de vacunar a 15 millones de personas como pretende el gobierno de Boris Johnson, casi un cuarto de la población, para mediados de febrero.