El eje de su argumento es la dependencia. Si la protección militar de Europa queda atada al humor político de Washington, cualquier amenaza de aranceles, retirada de tropas o condicionamiento dentro de la OTAN se transforma en una herramienta de presión. Por eso Albares habla de soberanía e independencia, no como una consigna abstracta, sino como una necesidad práctica ante un aliado cada vez menos previsible.
El ministro también puso el foco en la disuasión. La OTAN funciona, en gran parte, porque el artículo 5 instala una advertencia clara: atacar a un miembro implica enfrentarse a todos. Albares sostiene que la Unión Europea debería ser capaz de recrear una lógica similar con sus propios medios, para que cualquier amenaza contra un país del bloque encuentre una respuesta colectiva creíble.
José Manuel Albares. (2)
José Manuel Albares, ministro de Exteriores de España, pidió que la UE avance hacia una defensa común con capacidad real de disuasión, en medio de la presión de Trump sobre la OTAN y el gasto militar europeo.
La dificultad está en el salto entre la ambición política y la capacidad real. La UE ya cuenta con una cláusula de defensa mutua, el artículo 42.7, pero no tiene una estructura militar integrada que funcione como un ejército común. Dicho de otra manera: Europa tiene el principio jurídico, pero todavía no tiene del todo la fuerza, el mando ni la coordinación necesarios para convertirlo en una garantía comparable a la OTAN.
España, Italia y el límite europeo a Washington
El reclamo de Albares no aparece aislado. España ya venía marcando distancia con Estados Unidos por la guerra en Medio Oriente, especialmente después de negarse a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones vinculadas al conflicto con Irán. Aquel gesto irritó a Trump, que acusó a Madrid de no acompañar lo suficiente a la OTAN y llegó a amenazar con represalias comerciales.
La tensión no quedó reducida a España. Italia, gobernada por Giorgia Meloni, también negó a aviones militares estadounidenses el uso de la base de Sigonella, en Sicilia, para misiones relacionadas con Medio Oriente. Según Reuters, Roma argumentó que ese tipo de operaciones requería una consulta previa y una autorización específica dentro de los acuerdos bilaterales, por lo que evaluó el pedido caso por caso.
El dato es políticamente sensible porque Meloni suele ser una de las dirigentes europeas más cercanas a Trump, pero incluso Roma decidió marcar límites cuando la operación podía implicar un apoyo directo a la campaña estadounidense e israelí contra Irán. No fue una ruptura con Washington, sino una advertencia: las bases estadounidenses en Europa no pueden funcionar como una extensión automática de cualquier decisión tomada en la Casa Blanca.
Ahí se entiende mejor el movimiento español. Cuando Albares pide una defensa europea propia, no solo está pensando en el gasto militar o en una estructura futura. Está leyendo un presente en el que los gobiernos europeos ya empiezan a preguntarse hasta dónde deben acompañar a Estados Unidos cuando sus decisiones militares arrastran consecuencias diplomáticas, económicas y de seguridad para todo el continente.
----------------
Más noticias de Urgente24:
Se peleó con la dirigencia y un titular se va de River: "Se vende"
Tras 88 años, cerró la única fábrica de aisladores eléctricos de Argentina y Caputo salió a evitar un colapso
Telefe se cansó: borró a su conductor estrella y se desató la polémica
Sorpresa: Cerraron un reconocido supermercado (y uno de los más caros) por ratas... y otros
"Milei está apoyando con US$350 mil": Escándalo internacional tras audios filtrados