
Los líderes mantuvieron una videoconferencia con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la que el mandatario reclamó sistemas de defensa antiaéreos, según fuentes recogidas por varios periódicos internacionales (la conferenia de Zelenksi fue a puertas cerradas; solo se transmitieron algunas imágenes de ella pero no sus palabras).
Poco después, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, confirmó que el nuevo paquete de ayuda militar para Ucrania incluye sistemas antiaéreos "avanzados" y precisó que Washington proporcionará a Kiev sistemas de defensa antiaérea de medio y largo alcance, así como municiones para artillería y sistemas de radares.
"Lo que estamos intentando hacer en este momento es ajustar nuestra asistencia militar a las necesidades particulares e inmediatas de los ucranianos en el campo de batalla en este preciso momento", afirmó.
Zelenski, según fuentes diplomáticas, dijo que "hay que hacer todo lo posible para intentar acabar con esta guerra a finales de año", aunque advirtió que "hoy no es el momento de negociar" con Rusia, según precisó la presidencia francesa en un comunicado. Recordemos que Ucrania acaba de sufrir una derrota en la ciudad de Severodonetsk, que quedó completamente en manos rusas. Si bien Ucrania puede haber tenido avances en otros sitios, las palabras de Zelenski pueden tener que ver con esta derrota reciente: no es buen momento para negociar porque Kiev se encuentra en una posición débil. Según los informantes, en su intervención, Zelenski pidió apoyo en 5 puntos: sistemas de defensa antiaérea, seguridad, exportación de cereales, sanciones y reconstrucción, resumieron los informantes.
Entre los puntos principales del comunicado que publicó el foro, según cita el diario The Guardian están:
Ayer domingo 26/6, al tiempo que empezaba la cumbre G7 en Europa, Rusia bombardeó la captial ucraniana, Kiev; algo que no sucedía desde comienzos de junio. Ucrania dijo que un edificio residencial y un sitio cercano a un jardín de infantes fueron impactados.
El ministro de Defensa ruso negó este lunes responsabilidad por el misil que impactó en Kiev, diciendo que había sido probablemente una falla en el sistema de defensa aérea ucraniano. En un comunicado, el ministerio de Defensa ruso dijo que había lanzado 4 misiles que impactaron su objetivo, una fábrica de armas en Kiev. Sin embargo, el ministerio dijo que creía que un sistema de defensa antimisiles Buk de Ucrania interceptó por error un misil de defensa aérea S-300 disparado por Ucrania que luego "cayó sobre un edificio residencial".
Volviendo a la cumbre del G7, el primer ministro británico, Boris Johnson, ha afirmado que el apoyo internacional continuado a Ucrania es un precio que vale la pena pagar, dado que permitir que Rusia gane sería "absolutamente escalofriante" para los países cercanos y marcaría el inicio de un período de ansiedad global. Comparando la necesidad de oponerse a Rusia con la situación en la Segunda Guerra Mundial, Johnson dijo que mientras que oponerse al fascismo trae costos enormes, crea luego décadas de prosperidad y estabilidad.