Lo propio tendrían previsto hacer marcas como Changan, BYD y Chery, que también se adentraron en el desarrollo de robótica humanoide. Con miles de aplicaciones potenciales, no es casual que dichas empresas hayan incursionado en ese rubro, más aún pensando en modelos productivos del futuro.
De hecho, las empresas chinas valoraron la oportunidad de meterse en el desarrollo robótico al considerar que las fábricas de autos son entornos ideales para pruebas y testeos. Algo que perfectamente podría hacer evolucionar a las marcas en su propósito.
"Tanto la conducción autónoma como la robótica humanoide son mercados de billones de yuanes", afirmó JinQiao, presidente de Wuhan AI Research.
Economía de baja altitud
Por otro lado, las automotrices chinas también se adentraron en desarrollos de la “economía de baja altitud”, un concepto chino que comprende a la revolución del transporte por aire con drones y aeronaves que alcancen hasta 1000 de altitud y puedan recorrer centros urbanos. Entre ellos, también los tan imaginados autos voladores.
Al respecto, la compañía de autos eléctricos XPENG pudo completar recientemente la primera prueba del Land Aircraft Carrier, su primer auto volador diseñado para ciudades del futuro. Lo hizo en Shanghai y generó mucha expectativa para la industria china de vehículos eléctricos.
Así, los cambios de orientación de las empresas automotrices de China están directamente relacionados con la producción de vehículos. Todo ello acelerado por la irrupción de la IA como factor catalizador de la potencia industrial del país asiático.