La demostración china en el Festival de Primavera no fue casualidad. Se trata de un evento que moviliza de manera interna a millones de personas y que, además, alcanza a las comunidades chinas radicadas en el exterior.
En ese orden, el mensaje chino podría estar dirigido directamente a Estados Unidos, el otro país que compite para dominar en las capacidades de desarrollo de robótica e IA. Todo ello justo en la semana en la que China logró dar un fuerte golpe al mercado estadounidense con la aparición de Deepseek, un modelo de Inteligencia Artificial que puso en jaque las proyecciones de dominio sobre la materia bajo una lógica de desarrollo a bajo costo.
Para Estados Unidos, los robots humanoides operados por IA son un campo de interés profundo. De hecho, varias empresas de ese país han apostado por desarrollar modelos avanzados, como es el caso de Tesla con su robot Optimus o el robot Apollo de Apptronik.
Igual importancia tienen en China. Algo que llevó al Gobierno chino a declarar el 2025 como el año de la innovación robótica, estableciendo regímenes impositivos especiales para empresas dedicadas a esos aparatos.
Qué es un robot humanoide y para qué se usa
Se trata de un robot diseñado para emular las capacidades humanas y poder accionar en espacios complejos. Son físicamente parecidos al ser humano y capaces de imitar movimientos o tareas que hasta ahora estaban limitadas a las personas.
En ese sentido, la principal aplicación que se espera del futuro mercado general de robots humanoides será en el plano industrial. Los aparatos serán capaces de operar en entornos complejos, superando a sus ancestros que automatizaron procesos en fábricas.
Más adelante, los robots humanoides ganarán espacio en tareas más y más desafiantes. Entre ellas, formar parte de servicios de emergencia, operar cualquier tipo de tarea física e incluso servir a la seguridad.