Cabe recordar que el país asiático es el segundo mercado mundial de automóviles, tan solo por detrás de Estados Unidos. Además, por tensiones geopolíticas, los coches chinos no tienen pisada en territorio estadounidense, por lo que el esfuerzo de BYD para posicionarse como una de las referencias mundiales es mayor.
El primer lugar en ventas lo obtuvo Toyota con 9.5 millones de automóviles. Ford cerró sexta con apenas 4.4 millones de unidades, una cifra más que cercana para BYD, que promete meterse entre las mejores 5 durante el año en curso.
Todo el crecimiento de BYD se debe a la capacidad productiva y de distribución de China, con una buena cuota de impulso interno a menor precio y con más velocidad de construcción. Además, la compañía sobrepasa a cualquier otra oferta en variedad, lanzando varios modelos por año.
Problemas en Brasil para BYD
Sin embargo, no todo es color de rosa para la fabricante china. En medio de su desembarco definitivo en Brasil, la automotriz enfrenta una investigación interna por presunto tráfico humano para mano de obra en la construcción de su primera fábrica en Sudamérica.
El Gobierno brasileño habría constatado la presencia de al menos 160 ciudadanos chinos en condiciones inhumanas trabajando en el montaje de la nueva factoría. La misma estará ubicada en Camaçari, en lo que supo ser el centro industrial que Ford tenía en el país vecino.