ver más
POD 4 _336x280_violeta

Benjamin Netanyahu en la ONU: mentiras y artimañas sobre civiles, hambre y Hamás en Gaza

El discurso de Netanyahu estuvo plagado de falsedades sobre el genocidio de Gaza, según Reuters, The New York Times, Haaretz y Arab News

image

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante su discurso en la ONU, donde utilizó retórica amañada y cifras cuestionadas sobre la guerra en Gaza, según investigaciones de medios internacionales.

Las cifras no son las de Gaza

Netanyahu recurrió a pancartas, cuestionarios infantiles y la transmisión de su discurso a teléfonos en Gaza, además de hablar en hebreo, supuestamente a los rehenes. Afirmó que la proporción de civiles y militantes muertos era “menos de 2:1”, sin presentar pruebas. Sin embargo, investigaciones de Nir Hasson y medios internacionales indican que la proporción real es de al menos 5 civiles por cada militante, y algunos estudios la sitúan entre 8 y 10:1. Además, las mujeres y niños representan el 46% de las víctimas, cifra significativamente superior a la registrada en conflictos recientes en Irak (17%), Siria (20%) o Ucrania (menos del 1%).

Netanyahu: "No hay genocidio sólo persecución a Hamás"

El primer ministro negó que Israel cometiera genocidio, argumentando que pide a los civiles que se aparten del peligro. Expertos como el Dr. Shmuel Lederman indican que expulsar población no contradice actos genocidas, como se vio en Srebrenica y el genocidio armenio. Las FDI inflan el número de militantes muertos, incluyendo civiles que cruzan zonas de riesgo o trabajan para Hamás. Reuters documentó el asesinato de 22 periodistas y personal médico en el Hospital Nasser, supuestamente para destruir una cámara de prensa.

Datos falsos sobre hambruna, ayuda humanitaria y Hamás

Netanyahu aseguró que Israel permitió la entrada de “dos millones de toneladas de alimentos y ayuda”. Sin embargo, la hambruna duró 78 días, causando unas 450 muertes por desnutrición, en su mayoría niños, según medios y agencias humanitarias. Israel bloqueó infraestructuras esenciales, como la planta desalinizadora y la red de distribución de la ONU. No hay evidencia de que Hamás haya saqueado grandes cantidades de ayuda; investigaciones de USAID y The New York Times atribuyen la mayoría de incidentes a acciones militares israelíes.

Antinomias: el sofisma del premier

Netanyahu calificó a Israel como “un faro de progreso” y se refirió a Gaza como “el último bastión de Hamás”, corregido luego a “uno de los dos últimos bastiones”. Según fuentes periodísticas, esto refleja la intención de continuar la ofensiva hacia otros sectores de la Franja, manteniendo la devastación civil mientras se manipula información y cifras para legitimar la narrativa israelí ante la ONU.

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo