Si bien los rebeldes hutíes de Yemen, una facción vinculada a Irán se autoadjudicaron el ataque, USA cree que el culpable directo es Irán. El sábado, el secretario de Estado, Mike Pompeo, responsabilizó a la República Islámica y aseguró que no hay "evidencias" que sugieran que los ataques procedían de Yemen. El Gobierno iraní negó cualquier implicación en el ataque.
Un portavoz militar saudita dijo este lunes que una investigación preliminar halló que las armas utilizadas contra las refinerías fueron iranés, publicó la agencia de noticia Reuters. El portavoz, llamado Turki al-Malki, también dijo que el ataque no se originó en Yemen y que se estaban llevando a cabo más investigaciones para determinar el sitio del lanzamiento.
Trump aseguró el domingo que USA está "cargado y listo" para proceder a responder al ataque, y dijo creer saber quién es el culpable, aunque advirtió que esperará la orden de Riad para actuar. "El suministro de petróleo de Arabia Saudita fue atacado. Hay razones para pensar que sabemos el culpable, estamos cargados y listos, pendientes de verificación, pero estamos esperando a oír del reino sobre quién creen que fue la causa de este ataque, ¡y bajo qué términos procederíamos!", manifestó el mandatario en Twitter. Además desmintió los reportes mediáticos recientes que aseguraban que él estaba dispuesto a reunirse con Irán sin condiciones previas.
El Gobierno estadounidense mostró fotos satelitales que, según oficiales, muestran que las 2 facilidades sauditas fueron impactadas en al menos 19 sitios, y que esos impactos son consistentes con un ataques proveniente de Irán o Irak y no de Yemen. Irak negó que su territorio hubiese sido utilizado para atacar al reino.
El diplomático estadounidense y vicepresidente del Instituto de Medio Oriente en Washington, Gerald Feierstein, tuiteó tras el ataque que no debe descartarse que detrás del ataque podrían estar oficiales iraníes de línea dura que se oponen a una cumbre con Washington, y que su objetivo podría haber sido sabotear esa posibilidad.