Si bien los números registrados son altos y continúan en alza año a año, la Organización definió un plan para combatir la epìdemia que principalmente busca prevenir: brotes estacionales y la transmisión de bacterias de animales a humanos. El plan tendrá lugar entre 2019 y 2030, para darle el tiempo necesario a los países para equiparse de medicamentos e instrumentos necesarios en caso de contagio.
La transmisión del virus de animales a humanos es la más preocupante de acuerdo a los especialistas, ya que no se puede prevenir de otra manera que sea mediante la aplicación de la vacuna. La última pandemia de gripe alrededor del mundo fue causada por el virus H1N1, en 2009 y 2010.
En Argentina, el gobierno nacional ya anunció que a principios de abril se dará comienzo a la campaña de vacunación antigripal, donde el Estado garantizará la vacunación a niños de entre seis y 24 meses, mayores de 65, personal de salud, embarazadas y condiciones de riesgo (como enfermedades cardíacas, respiratorias, renales, obesidad y diabetes).
Además, por primera vez, en 2019, Argentina dispondrá de una nueva vacuna antigripal recomendada por la OMS. Se trata de una vacuna tetravalente que despierta inmunidad contra dos partes del virus A (A/H1N1 y A/H3N2) y dos del virus B (B/Victoria y B/Yamagata).
Por otro lado, en Brasil, confirmaron en marzo de 2019, 17 muertes en el Amazonas por la gripe H1N1 o Gripe A. Ante el brote, el Gobierno de Amazonas declaró estado de emergencia y solicitó al Ministerio de Salud iniciar este mismo mes una campaña de vacunación.
Según la OMS, la pandemia es inevitable, “es una cuestión de cuándo, no de si (se producirá)”, explica el comunicado. Además asegura que las vacunas pueden ayudar a prevenir algunos casos, por eso recomienda la vacunación anual.