No se puede generalizar sobre la deficiencia educativa como tampoco se puede creer que la mayoría de los docentes coincidan con todo lo que dice el sindicato. El tema permitiría muchas aristas para su abordaje. Pero el matutino K decidió renunciar en forma preventiva.
Pobrísimo lo que se le ocurrió a Página/12 porque si es el nivel del debate que pueden dar quienes cuestionan las estadísticas que mencionó Acuña en su comentario público que tanto escandalizó... los sindicalistas docentes tienen perdida la batalla ante la opinión pública de la Ciudad de Buenos Aires.
Hay algo más: en Bariloche muchos defienden la calidad educativa de Instituto Primo Capraro, en forma independiente de que la asociación alemana argentina alguna vez estuvo a cargo de Erich Priebke. La conducta personal de un directivo no compromete necesariamente a una institución.
Muchísimo más interesante que lo de Página/121 fue el informe de Claudio Campanari a través de la agencia de noticias gubernamental Télam.
Campanari provocó un debate, buscó opiniones, se esmeró en que opinara gente calificada, con la cual se puede coincidir o discrepar pero al menos plantear respuestas a una situación crítica de la enseñanza en general, y durante la pandemia en particular.
Aquí va el link para que lo lean en Página/12, por ahí algo se les ocurre.