Sin embargo, el verdadero motivo que originó esta alianza entre Alberto F. y Cristina se dio por otra cosa. "Una vez que llegara, iba a necesitar ejecutar una maniobra de cierta complejidad que consistía en reconectar con determinados factores de poder con los que ella estaba y sigue enfrentada, para llevar adelante una política económica que estuviera en el marco del acuerdo y la negociación con el Fondo Monetario Internacional. Implementar una normalización de la economía argentina", detalló el analista político.
Es muy verosímil pensar que, realizando todas estas operaciones, Cristina tendía a correrse hacia el centro y apartándose de la grieta. "Quería llevar adelante una política no tan radicalizada de sus convicciones, que son antiliberales. Lo importante era que la ejecución de ese accionar debía depender de otra persona para así no desfigurarse ella", apuntó el conductor que agregó: "El accionar dependía de Alberto Fernández".
Sin embargo, este supuesto plan de la actual vicepresidente no funcionó. Será por factores externos como la pandemia o circunstancias internas dentro del Gobierno Nacional pero lo cierto es que, "desde el 2019 hasta estos días, podemos ver cómo el experimento de Cristina fue abandonado", remarcó Pagni. "Posiblemente, ella piense que fue sólo una ilusión, era un plan inviable o simplemente fracasó. Lo que nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Cristina Fernández de Kirchner gana las elecciones radicalizándose a un kirchnerismo más puro? ¿O le sigue faltando esa porción que siempre le faltó? ¿Por qué dejó de tener vigencia esa hipótesis política del 2019? ¿Cuál va a ser el curso de acción del Gobierno después de las elecciones de este año? Sobre todo en materia económica", se preguntó.
Como bien analizamos anteriormente en Urgente 24, el consultor Pablo Romá comentó que el voto oficialista se compone de un "núcleo duro", que lo acompaña sin importar la circunstancia, y de otra parte "más distante" que está muy atenta a la evolución de la crisis económica y la sanitaria. Estos denominados "votos blandos" son los que más preocupan al oficialismo de cara a las elecciones".
Por otro lado, el analista político explicó que este fracaso en el experimento de CFK impactó fuertemente en otras figuras políticas, significando una nueva especie de cotización y valoración dentro del Gobierno. "El prestigio del ministro de Economía, Martín Guzmán, ha ido decayendo con el correr de los tiempos" -a tal punto que no acompañaría al presidente Alberto F. en su viaje a París- "y se fue elevando cada vez más el nombre de Axel Kicillof en el manejo de la política nacional. Kicillof tiene más peso en las decisiones del Gobierno Nacional que en la de su gobierno bonaerense", finalizó.