Por otra parte, el periodista trato de deshacerse del rol de protagonista de la grieta: "Yo no siento que este fogoneando la grieta. A mi me da igual si gobiernan los K o Macri. No modifica mi vida quien este en el gobierno", ratificó. "Los K llegan al poder creando un enemigo interno. La creación de ese enemigo interno es la grieta. A mi me dan mucha vergüenza los ultra K como los ultras PRO. Lo que hoy pasa es que hay dos tipos gritando uno de cada lado y nadie se escucha".
Por otra parte, se encargó de fulminar a la clase política: " Nuestra clase dirigente es una mierda. Una clase que no se prepara, que no esta preparada. La oposición no está trabajando para en el caso de que ganen, saber que hacer, porque no lo hicieron nunca. Se trata de ver como vos utilizas los elementos del estado para tu propio beneficio. Llegan al poder y después reparten los cargos". Pero no solo habló de los casos de corrupción en la clase dirigente sino que afirmó que "la sociedad argentina tiene un alto grado de tolerancia a la corrupción porque la vemos todos los días". Además, también criticó el rol del periodismo. "El periodismo es igual de corrupto que el gobierno. La prensa no tiene que ser complaciente. Ellos tienen 400 medios que están para aplaudirlos, y la gente puede elegir qué escuchar", sostuvo.
En relación al aborto, el periodista manifestó: "Yo estoy de acuerdo con la ley del aborto, básicamente por una cuestión de salud pública" -continuó- "Me parece que diciembre no era el momento para discutirlo porque el país está bastante divido y dividirlo con este tema no era momento. Para mí, se tendría que haber aprobado mucho antes". Sin embargo, cuestionó los festejos por la ley aprobada: "Nadie sale feliz de un aborto. Me imagino que la alegría se produjo por la reivindicación de los derechos", concluyó.