Solamente en 2019, al menos 25 periodistas han sido asesinados en 13 países. Si bien la cifra es menor que en años anteriores, la mayoría de ellos fueron los más escandalosos de la década, otra vez, como lo fue el de Khashoggi, que no solo logró que se comience a tener en cuenta la situación de los periodistas y libertad de prensa alrededor del mundo, sino que también despertó dudas sobre la relación bilateral y diplomática entre Estados Unidos y Arabia Saudita, ya que la gran potencia priorizó su aliado en Medio Oriente.
En toda la década, el 2015 fue el año donde más asesinatos a periodistas se registraron: 73, mientras que en 2019 fue lo más bajo. Aunque como explican desde la institución, lo más preocupante es que fueron casi todos en México a manos de grupos del crímen organizado. Es uno de los países más peligrosos para ejercer la profesión en estos tiempos, y no solo eso ya que la impunidad generalizada y el accionar de los carteles del narcotráfico están en todos los estratos de la sociedad.
Si bien, como explicamos anteriormente, el número de periodistas asesinados fue menor que en 2018, hubo más asesinatos de periodistas que en la década anterior. El comité informó que 480 periodistas fueron asesinados entre 2000 y 2009.
Por otro lado, la libertad de prensa está bajo amenaza porque los mismos gobiernos de distintos países como Rusia, Brasil y mismo Estados Unidos, el supuesto padre de la libertad de prensa, ponen en duda y hasta atentan contra ella. Es así que la palabra más utilizada por Donald Trump fue "fake news" ("noticias falsas"), desprestigiando la labor periodística. Esta es solo otra forma de negar el derecho humano. Lo mismo sucede en China, Rusia o India, donde el acceso a Internet y las opiniones de los periodistas tienen que ser medidas si es que se pueden expresar.