“Al principio era todo muy placentero quedarse en casa y tener tiempo para ver televisión, leer y comer; después estuve insoportable. Quería salir, pero por protocolo no debía. Yo estoy en zona de riesgo, acá me han hecho una burbuja y está todo esterilizado", dijo.
Si bien le fue muy bien al programa en las mediciones de audiencia, su paso por El Trece dejó un sabor a despedida final en los televidentes pero no porque así lo anunciaron o porque ella quisiera sino por su estado de salud.
Por momentos, se la notó muy perdida tanto en las conversaciones como en su mirada, teniendo Juanita que rescatarla con ciertos disparadores para mantener un hilo conductor. De hecho, por eso se armó una mesa en la que estuvieran solo su hija Marcela Tinayre y su nieta; para que sea cuidada en todo momento.
Si bien la prensa intentó darle color a su regreso, lo cierto es que no dejó una sensación positiva su exposición. Hay quienes concluyeron que no la favoreció en nada y responsabilizaron directamente a su familia por no cuidarla un poco más.