La promesa de Katopodis y los cheques en blanco para Máximo
Gabriel Katopodis fue el alcalde del municipio bonaerense San Martín hasta que Alberto Fernández le ofreció el Ministerio de Obras Públicas de la Nación.

Gabriel Katopodis fue el alcalde del municipio bonaerense San Martín hasta que Alberto Fernández le ofreció el Ministerio de Obras Públicas de la Nación.
La designación fue un reconocimiento de Fernández a los intendentes municipales del Gran Buenos Aires, retribuidos por ellos con adhesión, junto a varios gobernadores, al futuro 'albertismo', que falleció antes de nacer, asesinado por el propio Fernández.
De todos modos, es reconocido que Katopodis goza de la confianza de Alberto F. pero que tiene diálogo "con todos y todas" ya que gestiona el presupuesto de obras, y en la Argentina nadie sabe hacer política sin una bolsa de cemento bajo el brazo (N. de la R.: frase robada a Juan José Álvarez en 2007, acerca de las enseñanzas de Eduardo Duhalde a varios jefes municipales), y quien distribuye las bolsas es Katopodis.
Entonces, que Katopodis deslice que el diputado nacional Máximo Kirchner (FdT / Provincia de Buenos Aires) podría revisar su opinión sobre la re-reelección de los intendentes -la llamada Ley Vidal- merece un crédito, según algunos.
Se refiere a la Ley provincial N°14.836 que impide las reelecciones indefinidas de intendentes, concejales, legisladores y consejeros escolares en Provincia de Buenos Aires. En verdad, les impide el 3er. mandato consecutivo.
Nadie cree que Katopodis lo haya escuchado de Máximo K. sino que algunos de sus muchos interlocutores buscadores de bolsas de cemento sí pudo oírlo, y su relato le merece alguna confianza al ministro como para mencionarlo.
A favor y en contra
Sin embargo, para que la restricción pierda vigencia en el año electoral 2021, quedan apenas 3 semanas de plazo. Hay reclamos judiciales varios que aún no han prosperado y los alcaldes consideran que ellos sí cumplieron con Máximo K., entregándole sin resistencia el Partido Justicialista bonaerense.
Fernando Gray, alcalde Esteban Echeverría, creyó que sí habría condiciones y por eso se 'le plantó' a Máximo K., pero sus pares lo abandonaron en tropel y sólo consiguió estirar la fecha de asunción del primogénito de Cristina Fernández de Kirchner.
Máximo K. es el líder de la agrupación La Cámpora, conjunto de burócratas en ejercicio y aspirantes a serlo, que busca más control territorial provincial. Ocupar todos los cargos que no puedan re-reelegir los otros 'pejota' resulta una nómina apetecible, botín en disputa.
La frase atribuido a Katopodis consiste en reclamar paciencia, que si la revisión de la 'Ley Vidal' no sucede ahora sí podrá ocurrir antes de los comicios 2023 porque los Kirchner no podrían arriesgarse a que los intendentes "se vayan con (Florencio) Randazzo".
Esta expresión abre otra ventana, en la que los intendentes municipales serían beneficiarios del peronismo alternativo ofertado por Randazzo.
Pregunta 1: En ese caso ¿por qué esperar a 2023 y no consumar la extorsión en 2021?
Pregunta 2: Pero ¿podría consumarse una extorsión en 2021 cuando se desconoce si el caudal de votos de Randazzo lo convierte en amenaza o en bluff? La extorsión sólo funciona si es creíble.
Efecto Randazzo
Habría que explicarle a Katopodis que allegados a Máximo K. le insisten al diputado nacional que ningún alcalde bonaerense consigue destacar por sí mismo -de hecho, todos fueron sometidos a investigaciones de opinión pública- y por eso ellos requieren de las bolsas de cemento para, por lo menos, completar su mandato. Por ejemplo, ningún alcalde 'pejota' bonaerense tiene una popularidad parecida a la del ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni.
Esta situación limita la capacidad de extorsión de 'los exBarones del Conurbano', les recuerdan a los más díscolos, entre quienes siempre destaca Mario Alberto Ishii, de José C. Paz. Para compensar la ausencia de popularidad, ellos deberían apelar a la audacia. Sin embargo, el 'caso Gray' demostró que el atrevimiento es inversamente proporcional a los años en la poltrona del poder.
Tampoco ellos son tan solidarios como para moverse en bloque. Aún en riesgo, los 'capitostes' conservan tanto volumen de egocentrismo como el que exudan algunos referentes de Juntos por el Cambio.
En teoría, la persona más poderosa es la que nada tiene para perder. Pero esa filosofía no goza de popularidad en la nomenklatura del GBA... siempre que Randazzo no se convierta en el garrote que agite el escenario.
Este dato no aparece en la prédica de Katopodis pero provoca más expectativas que las palabras del ministro.