Algo más para los apóstoles del 'progresismo': ¿cuál es la justicia social de comprar 'dólar Bolsa' para revenderlo en el 'blue', algo que permite cada 3 rondas de US$ 10.000 ganar US$ 3.000?
¿Cómo impiden esa transferencia de riqueza que está ocurriendo hoy en la Argentina, sin cesar? Ni hablar de la compra de aviones privados al dólar oficial. O la contratación de jets privados que llevan a grupos a Europa o a USA, pagando dólar oficial. Esos vericuetos son incontrolables. Es toda gente más preparada y hábil que los burócratas a pedal. Cuando ellos fueron y volvieron 3 veces, los burócratas están preparándose para salir. Y mejor ni hablemos del bitcoin en dólares.
Frente a esta realidad que provoca la mala praxis gubernamental, y también se lo han dicho al Presidente, la reacción fue enviar al soviético Carlos Heller a parir un proyecto de ley tan absurdo -¿se habrá enterado de la glásnot?- que convierte a su Credicoop en objeto de ira de la vapuleada clase media, tal como sucedió con la ex Cooperativa El Hogar Obrero en días de Raúl Alfonsín.
El acuerdo
El precio del dólar como una resultante del déficit fiscal ofrece una enorme oportunidad hoy día al Presidente, afirman quienes insisten en que Alberto Fernández tiene la información, que debería convertir en decisión.
Sucede que está ocurriendo una licuación fenomenal del gasto público, tanto en masa salarial como previsional, para comenzar.
El llamado 'acuerdo político' a que invitó Cristina Fernández de Kirchner debería referirse, por una parte, a consolidar esta nueva estructura de gasto, y por otra parte, a garantizar una exportación anual de no menos Us$ 20.000 millones anuales.
"No es muy difícil resolver la coyuntura argentina, en especial considerando el escenario global. Falta un diagnóstico correcto, audacia política e idoneidad profesional", es el mensaje de quienes rechazan que el Apocalipsis se encuentre en la esquina.
El tiempo
Pero lo que no hay es tiempo disponible. Todos coinciden en que el respiro cambiario de estas horas es efímero. Sin duda a la espera de la reacción del Presidente. No reaccionar también es una reacción.
Hay sorpresas: el texto de la carta de CFK le habilitó al Presidente todas sus banderas del 10/12/2019, acerca del diálogo, el consenso y la unidad, que él mismo incineró en pandémicos días posteriores, y Horacio Rodríguez Larreta puede dar fe de ello.
Los grandes banqueros coinciden en que un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional cuanto antes, consolidaría un escenario para cerrar 2020 con mejores expectativas macroeconómicos que su inicio, pese a la pandemia.
Porque la brecha entre el dólar oficial y los dólares libres es básicamente acumulación de expectativas (negativas).
Por lo tanto, resolver el desborde del gasto público y consolidarlo en un acuerdo con el FMI que apruebe el Congreso de la Nación, para darle el lustre de acuerdo político, ayudaría en forma considerable, dejando luego el resto en manos de algunos instrumentos financieros que precisa el llamado 'mercado', que somos todos, y es responsabilidad del Banco Central.
Es la única manera de que Benjamín Franklin pierda su pedestal en el panteón de las deidades argentinas