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"El escenario base es una maxidevaluación del 30% en febrero" y preocupa que "estén rifando el oro del BCRA"

Se aceleran las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional para lograr un acuerdo sostenible. Mientras, la Casa Rosada estableció en el presupuesto 2021 que la inflación será del 29% y el tipo de cambio promediará los $102. Sin embargo, el mercado insiste en que la inflación será del 50% y el tipo de cambio promediará los $126. En esta cuenta regresiva por el acuerdo con el FMI, preocupa lo que está ocurriendo con las reservas del BCRA y la fuerte expectativa de devaluación entre enero y marzo 2021.

De manera ordenada o desordenada, el mercado da por hecho que entre enero y febrero se moverá de manera brusca el tipo de cambio.

Economistas de la City Porteña, que prefieren no ser mencionados para entrar en el barro, confirmaron que se viene un verano caliente, principalmente en enero.

La cuenta regresiva sobre el acuerdo con el FMI plantea una serie de desafíos para que finalmente se firme. Desinflar las brechas es el eje de la discusión, a la vez que bajar el déficit fiscal. Una brecha cambiaria del 80%, amenazando constantemente superar el umbral del 100%, es una verdadera locura para la matriz productiva de cualquier país. Está claro que la Casa Rosada va a tener que tomar medidas, pese a no estar de acuerdo con ellas. El mal menor sería no lograr el acuerdo con el FMI.

Muy interesante el escenario base que planteó el economista Gabriela Rubinstein: "Nosotros nos manejamos con un escenario base y estamos viendo que, a pesar de lo que dice el Gobierno, en febrero -aproximadamente- va a haber una maxi devaluación. No es seguro y en estas cosas es difícil predecir cuando los escenarios compiten: dependerá mucho del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

El Fondo Monetario te obliga a comprar reservas en mayores cantidades y, cuando las brechas cambiarias son muy altas, es muy probable que esas metas no se puedan cumplir. Entonces, ese sería un mecanismo indirecto para que Argentina baje la brecha por las buenas (por mayor confianza y porque la gente ve directamente que el dólar está caro) al 30% o 40%; o el Fondo Monetario diga que entonces tengas que maxi devaluar".

Al aire de A24, el consultor agregó: "Cuando las brechas se abren el 70% u 80%, la economía se torna muy disfuncional. Por más que hayan logrado bajarlas y ha sido exitoso el operativo del Gobierno, no es suficiente pasar del 120% al 80% porque sigue siendo mucho.

Creemos que lo más probable es una suba brusca del 30% del tipo de cambio en caso de que el FMI te acepte brechas del 30% o 40%".

Consultado por la inflación del 2021, profundizó: "Lo que se llama el pass through -el traslado de precios de la devaluación a la inflación- tiene dos componentes: una técnica, que simplemente te aumenta el precio de un componente importado; y hay otro componente, que son las expectativas. Si se logra convencer a las empresas que es una devaluación por única vez y que no empezó un desmadre, entonces el traslado a precios se va a acercar al 25%, 30% o máximo 40%.

Pero todo esto es si se hace bien. Es algo que tendrá que negociarse para que se haga bien y la inflación se ubique por debajo del 50%".

Ahora bien, cómo proteger los ahorros: "Si se hace una devaluación brusca del 30% pero antes y después de eso se hacen microdevaluaciones del 4% como está ocurriendo ahora, la devaluación va a ser mayor del 30%.

Instrumentos contra la inflación son recomendables, como Plazos Fijo ajustados por UVA, y también los bonos Dólar Link, si podés esperar un año".

"Si hay acuerdo con el Fondo, que es el escenario base, las brechas van a bajar al 30%. No van a subir como las vimos. No es un escenario catástrofe. Los tipos de cambio alternativos no van a subir al ritmo de la inflación y del dólar oficial. Incluso, el crecimiento puede llegar al 6,5%. Es decir, es un año bueno el 2021. Las condiciones están dadas para que sea un buen año y que los dólares alternativos no tengan demasiado recorrido", cerró Rubinstein.

Lo cierto es que Guzmán no puede continuar endeudando al Estado Nacional con bonos de ANSES para bajar los tipos de cambio paralelos. Eso no es un plan económico de crecimiento y reactivación.

Roberto Geretto, economista de banco CNF, coincidió a Reuters que febrero podría ser un punto de inflexión: "No vemos que en el mediano o largo plazo la situación del mercado de cambios haya mejorado, pero sí es probable que el 'veranito financiero' pueda extenderse hasta febrero, en base a 3 factores: un buen contexto global, un aumento en la demanda de dinero (producto del rebote de la actividad post-cuarentena y la mayor inflación que hubo), y un aumento en la demanda estacional de dinero".

El balance del Banco Central sigue generando una fuerte preocupación. Ya se habló mucho de la utilización de dólares físicos de los ahorristas para pagar a importadores pero ahora se sumó el fuerte rumor de que la autoridad monetaria está pensando en vender el oro.

"Entramos a 2021 con una economía un poco menos golpeada, e incluso algunas perspectivas de recuperación por el lado real, pero con un stock de reservas netas por debajo de los 4.000 millones de dólares que provoca mucha incertidumbre", señaló la consultora Ecolatina también a dicho medio.

El economista Agustín Monteverde tuiteó: 

A esto hay que agregar la preocupación que genera el ingreso de divisas por parte del agro. Según el diario especializado Ámbito Financiero, muy cercano a la Casa Rosada, la liquidación de divisas cerraría este año con una caída de alrededor del 15% y diciembre anotaría ingresos por debajo de los US$1.000 millones.

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