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Curioso: Vebitsky coincide con Redrado (y se vienen los billetes de $5.000)

Todo el Mundo K converge hacia una convicción que sintetiza el sociólogo filipino antiglobalizador Walden Bello, director ejecutivo de Focus on the Global South y autor de “Desglobalización: ideas para una nueva economía mundial” (del año 2002): una batalla intensa entre derecha e izquierda en el mundo post pandemia. No hay espacio para grises ni tibios, en su punto de vista. Así fue como nació el ahora vapuleado proyecto del 'impuesto a los ricos'. Y por ese motivo, suceden situaciones muy llamativas por estas horas.

Fue la Fundación Capital, que preside Martín Redrado, la que advirtió lo que ocurría, contra todos los pronósticos que especulaban con una hiperinflación inminente. Urgente24 publicó el dato de la consultora el miércoles 29/04:

"En el corto plazo, lo profundo de la recesión operará con mayor fuerza que la inflación. Así, el 2020 concluirá con una inflación en torno al 45% anual (con una núcleo 8 puntos mayor), donde la primera parte del año exhibirá subas más bien moderadas en el marco de una aguda crisis económica, el congelamiento de las tarifas de servicios públicos y la profundización de los controles de precios." 

El domingo 10/05, Horacio Verbitsky explicó, desde su El Cohete a la Luna, informa que ha llegado a igual conclusión la Administración Fernández:

"El Presidente Alberto Fernández declinó una pregunta de la agencia Bloomberg sobre la emisión monetaria, durante la conferencia de prensa del viernes convocada para anunciar que no se había dejado torcer el brazo por las presiones de las mayores empresas, los grandes exportadores, los poseedores argentinos y extranjeros de la deuda pública denominada en dólares bajo la ley de Nueva York y la prensa comercial (que integra ese lote y le da voz pública). Se lo veía enojado cuando les dijo que “no mientan más”, porque las mentiras lo cansan a él y a la gente. Lo que no dijo es que la inflación se está desacelerando, como consecuencia de la brusca reducción de la demanda y el consumo (...)":

Pero Verbitsky y los economistas gubernamentales no dicen es el párrafo siguiente del informe de Fundación Capital / Redrado:

"Sin embargo, los riesgos de una aceleración en la dinámica inflacionaria persisten, y se podrían materializar hacia el último trimestre de este año o principios del próximo, en línea con una emisión monetaria de magnitud para sostener la economía durante la cuarentena."

En cambio el operador político K sí informa: 

"(...) lo cual animó al gobierno a preparar el lanzamiento de un billete de 5.000 pesos, que racionalizaría los tiempos de la emisión monetaria, que desde hace dos meses impide un colapso de la economía por hipovolemia de la circulación de bienes y servicios."

Sucede que no alcanza una Casa de Moneda trabajando las 24 horas para emitir todo el papel moneda que se precisa para enmendar la economía detenida durante la cuarentena. Entonces aparece la idea de los billetes de $ 5.000.

Es la guerra

Cuando estaba en pañales el Aislamiento Social Preventivo Obligatorio (ASPO), Urgente24 advirtió que, tal como George W. Bush encontró el eje de su gestión -que transcurría con más pena que gloria- en la reacción contra los atentados del 11/09/2001, Alberto Fernández encontraba en la pandemia un argumento para relanzar su gobierno y consolidar su liderazgo.

Todo el Mundo K comparte el concepto de que hay otros temas no sanitarios definiéndose detrás de escena. Por lo tanto, la cuarentena no es sólo la pandemia sino también la posibilidad de dar, o no, un 'volantazo' hacia un revisionismo extremo del tímido capitalismo argentino.

A su vez, la oposición ha enarbolado, con argumentos más políticos que prácticos, el estandarte místico de que es mejor reabrir todas las actividades y apostar por el contagio administrado, motivo por el cual el Presidente de la Nación habló tanto del caso de Suecia, que lo practicó (con suerte dispar).

Resulta pésimo que el debate acerca del cuándo y cómo la salida de la cuarentena se encuentre atravesado por una reyerta supuestamente ideológica entre oficialismo y oposición.

En ese contexto aparece cuestionada una parte de la política de tipos de cambio múltiples vigente, a partir de la enorme y creciente brecha entre la paridad oficial vs. el dólar-bolsa /contado con liquidación y el 'blue' o 'negro'.

Tal como sucedía en los tiempos de Guillermo Moreno, en el Mundo K prevalece la idea que si se mete 'palo y presión' bajará la cotización. Sin duda, una estupidez notable de parte de quienes, en forma simultánea, consideran el 'default' como una opción probable para la economía argentina y no se alarman porque apenas el 20% de los acreedores le concedió su apoyo a la propuesta unilateral de canje del ministro Martín Guzmán.

Con el trasfondo del dólar que surge del contado con liquidación (CCL), un sector extremo del heterogéneo Frente de Todos reclama la cabeza del presidente de la Comisión Nacional de Valores, Adrián Cosentino, si él no rebana a quienes participan del CCL.

Pero, según el vocero del Mundo K, Verbitsky, tan o más preocupado que Cosentino deberían estar Héctor Magnetto y su socio mexicano David Martínez, porque parece inminente un choque por licencias de frecuencias del espectro radioeléctrico que usufructa Telecom / Cablevisión, motivo por el cual, es la interpretación gubernamental, los medios de comunicación del Grupo Clarín habrían pasado a militar en "la cuarentena no se aguanta más".

Bancos en la mira

También la banca comercial aparece en la mira gubernamental, en parte porque la mayoría de las entidades han tenido un papel poco decoroso en la emergencia. Apenas un puñado se exhibió enérgica y eficiente en la asignación de recursos a pymes, tanto por capital de trabajo como por cuentas Sueldos.

Esto ha dado vitalidad a los embates y el propio secretario general de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, se ha subido al reclamo anti bancario, temeroso de que la consecuencia de la recesión active demorados protocolos de modernización tecnológica, y quede en evidencia que hay recursos humanos en exceso en ese negocio.

Entonces Palazzo propone, vía Verbitsky:

"(...) Hay que cambiar la lógica con la que funciona actualmente el sistema financiero, desde que comenzó el proceso de financiarización de la economía.

La banca de inversión o especulativa debe dejar de ser el principal negocio de las entidades financieras, porque en principio representan inversiones de altísimo riesgo que pueden provocar quebrantos que pongan en crisis al propio sistema.

Los bancos deben dejar de ser solo medios de pago, porque sino terminarán sucumbiendo ante las nuevas formas de medios de pagos existentes, tales como las fintechs, que no tienen costos de regulación y pagan salarios por debajo de la actividad bancaria.

Hay que recuperar el rol primario de los bancos, que es apalancar con sus depósitos a los créditos a los sectores de la economía productiva para que la economía vuelva a funcionar con posterioridad a la crisis y genere el empleo suficiente para mejorar la calidad de vida de todos los habitantes. (...)".

Pero Palazzo se queda en una reivindicación sectorial y no asume la cuestión de fondo para los ideólogos del jacobismo. Entonces, deciden reforzar su relato con la opinión del integrante del ex colectivo Carta Abierta, Guillermo Wierzba, alguna vez vinculado a Credicoop (Carlos Heller) y al exCentro de Economía y Finanzas para el Desarrollo Argentino (Cefid-AR):

"(...) Llegó la instancia para el establecimiento de una nueva ley (N. de la R.: de Entidades Financieras) que rija el funcionamiento de las entidades financieras y de una reforma que profundice la ya positiva y realizada en 2012 de la Carta Orgánica(N. de l R.: del Banco Central de la República Argentina). También es momento de reformular el propio Banco Central y las lógicas de funcionamiento y del tipo de regulaciones emitidas por esta entidad, para reconstruirla en función de una nueva concepción de la economía y las finanzas.

El sistema financiero deberá tener el carácter de servicio público, su rol primordial para una Argentina productiva es el direccionamiento del crédito para favorecer el desarrollo y la integración regional del país. 

La reforma debe prever la capacidad de reasignación de recursos del sistema, provenientes de sus depósitos, de unas entidades a otras. Esto requiere de la posibilidad de un margen amplio de manejo de encajes diferenciales, en conjunción con amplias atribuciones del Banco Central, para la provisión de líneas de redescuentos con el objetivo de movilizar los fondos prestables para encarar los proyectos estratégicos de desarrollo, promover regiones deprimidas y proveer el crédito de largo plazo para la inversión, y para la vivienda. (...)".

La post pandemia

El Presidente de la Nación ha afirmado que sus decisiones son consecuencia de las sugerencias del comité de epidemiólogos que lo asesoran. Por cierto que esto transmite mucha confianza a la mayoría de la sociedad.

Pero hay alguna contradicción más allá del Presidente porque es ya inocultable que la cuarentena es el paraguas que abren algunos para intentar apropiarse o del Estado o de las políticas que ejecuta el Estado y regula a los privados.

Por lo tanto, al parecer el debate no es transparente sino sinuoso, y presiona al Presidente de la Nación.

En definitiva, ya se debate, a capa y espada, la post pandemia.

Es posible que la fotografía tan interesante del viernes 09/05, de Alberto Fernández, Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof juntos, transmitiendo un criterio de unidad que siempre anhela la sociedad argentina, no se extienda mucho más en el tiempo. Y sería una lástima.

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