El video oficial del 24M que no miró nadie e insiste con "memoria completa"
El Gobierno lanzó este 24M su propio documental por el Día de la Memoria. El video no impactó en redes, quedó en el limbo y acumuló más críticas que halagos.
25 de marzo de 2026 - 12:15
El Gobierno buscó imponer con un video la idea de "memoria completa" este Día de la Memoria, pero terminó siendo un fiasco: con Miriam Fernández como protagonista, la nieta recuperada N°127, intentó cuestionar relatos históricos y mezclar verdades con opiniones, todo bajo el lema Nunca Más. Entre el flojo impacto y las críticas, nadie se lo tomó en serio.
Miriam Fernández: la nieta 127 que defiende a sus apropiadores
El primer testimonio de "Las víctimas que quisieron esconder | Día de la Memoria. Completa." (como se titula el video) es el de Miriam Fernández, cuya historia tiene todos los elementos que servirían como prueba del terrorismo de Estado: es hija de desaparecidos, nació en la ESMA en 1977 y fue apropiada por un integrante del aparato represivo. Sin embargo, su propio relato se corre de ese esquema y plantea una mirada que incomoda tanto a organismos de derechos humanos como a buena parte de la sociedad.
En el video oficial, dirigido por el "cineasta del libertarismo", Santiago Oría, Fernández rechaza llamar "apropiadores" a quienes la criaron y sostiene una frase que sintetiza su postura: "No es padre quien te trae al mundo, sino quien te cría". Ya había manifestado antes esa posición, incluso en el ámbito judicial, donde pidió mantener el apellido Fernández pese a la oposición de la fiscalía.
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Miriam Fernández, nieta recuperada 127, nació en la ESMA y fue criada por un represor condenado.
Ahora bien, hay un dato que el video no desarrolla en profundidad y que no se discute: la Justicia argentina probó la apropiación y condenó a los responsables. En 2021, el Tribunal Oral Federal N° 1 de Mendoza dictó una sentencia de 10 años de prisión, que luego fue elevada a 15 años en 2024 al considerarse el delito como continuado. Además, el apropiador ya acumulaba otras condenas por delitos de lesa humanidad, incluyendo tres prisiones perpetuas.
Fernández, por su parte, relató que supo en el año 2000 que no era hija biológica de quienes la criaron, pero que no tenía interés en conocer su identidad real. Según su testimonio, fue "forzada" a realizarse el ADN tras una denuncia familiar y llegó incluso a irse del país durante una semana para evitar la citación judicial. También describió como una experiencia invasiva el proceso de restitución, señalando la presencia de Gendarmería y tareas de inteligencia en su entorno cotidiano.
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Aunque el punto más delicado aparece cuando se usa su experiencia personal para cuestionar el trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo, al que acusa de estar "politizado" y de no tener sensibilidad en algunos casos. Ahí es donde el caso pasa a formar parte de una discusión más amplia, en la que el Gobierno intenta instalar que el relato sobre los años 70 está incompleto.
El problema es que se toma un caso excepcional para poner en duda un proceso histórico respaldado por cientos de juicios, pruebas documentales y más de 130 nietos restituidos. El testimonio de Miriam Fernández no pierde valor como experiencia personal, pero sí queda expuesto cuando se lo usa como argumento general.
La muerte de Argentino del Valle Larrabure: qué dice el video y qué dicen las autopsias
El otro eje fuerte del video es el caso de Arturo C. Larrabure, quien es presentado como una víctima directa de la violencia de las organizaciones guerrilleras. Su historia de por sí es conocida: su padre, el coronel Argentino del Valle Larrabure, fue secuestrado por el ERP en agosto de 1974, permaneció 372 días en cautiverio y apareció muerto (ahorcado) en agosto de 1975.
Acá es donde empieza lo picante: el video oficial habla de asesinato, ejecución y torturas, y sostiene que fue matado por negarse a colaborar en la fabricación de explosivos. Eso es lo que dice la versión sostenida por el Ejército y su familia, y que hoy retoma el Gobierno dentro de la idea de "memoria completa".
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El video oficial presenta a Larrabure como asesinado por la guerrilla, pero las autopsias de 1975 no prueban homicidio.
Sin embargo, cuando se revisan los documentos de la época, la primera autopsia (realizada el 24 de agosto de 1975 por el médico legista de la Policía Federal) concluye que la muerte se produjo por "asfixia por estrangulación", pero no determinó si fue por acción propia o de terceros.
Un segundo informe, del 27 de septiembre de 1975, agregó que no había signos de tortura ni lesiones compatibles con picana eléctrica, y que el cuerpo se encontraba en "buen estado nutricional". Estos elementos son los que alimentan la interpretación alternativa, sostenida por ciertos sectores del periodismo y del propio ERP en su momento, que habla de un suicidio en condiciones de cautiverio.
De hecho, el comunicado de la organización en 1975 afirmaba: "Larrabure había sido presa de una profunda depresión y se había suicidado ahorcándose en un descuido de sus captores". Lo central no es cuál versión es correcta, es que el video oficial presenta una única interpretación como la verdad.
En el terreno judicial, además, el caso nunca fue considerado delito de lesa humanidad. Hubo intentos de reabrir la causa en 2007, pero la Justicia lo rechazó, y en 2025 la Corte Suprema declaró abstracto el pedido tras la muerte del principal imputado. Es decir, no hay una condena que respalde la versión que el video presenta como definitiva.
Bajo engagement y críticas internas: el fracaso del spot oficial
A diferencia de años anteriores, donde este tipo de piezas lograban millones de visualizaciones, esta vez los números de "Memoria completa" fueron significativamente más bajos.
En X (ex Twitter), en la cuenta oficial de Casa Rosada, el video acumuló 617.000 vistas en menos de 24 horas, frente a las 9 millones del año anterior, lo que implica una caída del 93%. En YouTube, las cifras son mucho más bajas: alrededor de 120.000 vistas contra 16,9 millones en ediciones previas. También el nivel de interacción fue menor: 11.300 likes, 4.800 reposts. 1.200 comentarios
Para colmo, estos números ya de por sí debajo de lo esperado, fueron superados incluso por publicaciones que criticaban al propio video. En algunos casos, los posteos que cuestionaban el contenido o el formato fueron más vistos que la pieza oficial.
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El video tuvo un 93% menos de visitas que el año anterior. Las críticas internas y externas apuntaron en especial a la duración del documental. (RR.SS.)
Tanto dentro como fuera del espacio libertario aparecieron cuestionamientos directos al director del video, Santiago Oría, con comentarios que apuntaban tanto a la duración como a la falta de impacto. La extensión de 74 minutos del documental fue uno de los puntos más señalados.
"Cuanto nos costó ese video de mierda de 1 hora para retrasados mentales con el culoroto?"
"Santiago Oria, antes de este Gobierno, se ganaba la vida haciendo videos de 1 Comunión y fiestas de 15 años!"
"No es culpa del cineasta… el tema es que repiten la misma pelotudez cada año"
"1hs dura? Ni ellos lo van a mirar si la atención y comprensión no les da más que para un videito de tiktok".
"Se hace difícil dar la bachata cultural cuando 8 de cada 10 no llegan a fin de mes"
"ya aburren, su modita de ser retrasados ya no da resultados".
También se repitió la idea de que el mensaje ya no genera interés porque es el tercer año consecutivo en que se plantea la misma argumentación. A eso se suma un contexto económico donde buena parte de la sociedad está más enfocada en la inflación y en su bolsillo que en la discusión histórica.
En paralelo, las marchas del 24 de marzo volvieron a convocar a cientos de miles de personas en todo el país.
En definitiva, el video no logró instalar agenda ni generar consenso. Y la inclusión de testimonios como el de Miriam Fernández quedó diluida dentro de un producto que no logró captar la atención ni siquiera de su público más cercano.