De esta manera comenzó su historia con Estudiantes de La Plata, club que terminaría siendo su casa. Allí conformó un mediocampo excepcional, junto a Miguel Ángel Russo, Marcelo Trobbiani y José Daniel Ponce. Siendo una figura importante de su equipo, Pachorra consiguió el Metropolitano y el Nacional de 1983.
Su éxito en La Plata lo llevó a mudarse a Brasil para defender la camiseta de Gremio. Con el Tricolor Gaúcho salió campeón dos veces antes de volver a Estudiantes. Finalmente, pasó por Ferro e Irapauto (México) antes de colgar sus botines.
Un debut a lo grande
Tras acompañar a Daniel Passarella en su carrera como director técnico casi por dos décadas, Sabella se lanzó en solitario cuando lo llamaron de Estudiantes de La Plata. El Profesor llegó al Pincharrata en marzo de 2009 y necesitó tan solo 4 meses para volver a quedar en la historia del club. Es que el León platense ganó la final de la Copa Libertadores ante Cruzeiro (Brasil) y se consagró campeón de América ese mismo año. Así, el Profesor sanó aquella herida del Mago del ’76, cuando perdió contra el mismo rival y en la misma instancia, pero vistiendo la camiseta de River.
“Tenía ganas de dirigir, sobre todo por mi vocación pedagógica, por la posibilidad de transmitir, más allá del tema económico. Siempre me gustó la idea de volcar las cosas que me enseñaron, sentirme útil desde ese punto de vista”.
Alejandro Sabella
Unos días antes de la mesa navideña del 2009, Estudiantes viajó a Abu Dabi para disputar la Copa Mundial de Clubes. Tras derrotar a Pohang Steelers (Corea del Sur), en la final se enfrentó al FC Barcelona; pero no a cualquiera, sino al famoso Barcelona de Pep Guardiola. Aún con todo en contra, el Pincha llevó el partido al alargue, dándole pelea a uno de los mejores equipos de la historia. Finalmente, Lionel Messi marcó el 2 a 1 a los 110 minutos de juego para que el título se vaya a España. “Más que bronca, sentí amargura (…) Hicimos un partido extraordinario y nos ganamos el respeto del mundo”, sentenció el Profesor.
Al año siguiente, Estudiantes se consagró campeón del Torneo Apertura, el último título del club hasta el día de hoy. Fue una gran campaña del León, que se mantuvo en como líder en 12 de las 19 fechas disputadas. A fin de año, se quedó a las puertas de ganar el Clausura, a un punto de Argentinos Juniors, el campeón.
La influencia de Alejandro Sabella en el Pincha fue inmediata y determinante. El DT consiguió dos títulos y un subcampeonato en tan solo 2 años de gestión. A pesar del buen rendimiento de su equipo, Pachorra presentó su renuncia al club a principios del 2011. “Me reuní con los dirigentes y con los jugadores y decidí dar un paso al costado. Ellos me pidieron que revea la situación, me tomaré mi tiempo hasta mañana para decidirlo”, lanzó a los medios de comunicación. Al final, la decisión fue definitiva y se alejó del club que fue su casa. Pero algo más grande lo esperaba detrás.
Volver a darle vida a la Selección
Un llamado de Julio Grondona torció el destino de Sabella. Es que el porteño estaba a punto de dirigir un club de Emiratos Árabes cuando el – en ese entonces – presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) lo llamó para ser el sucedor de Sergio Batista en el seleccionado.
Pachorra aceptó la propuesta y comenzó su camino hacia la Copa del Mundo de 2014. Terminó las Eliminatorias Sudamericanas siendo la mejor selección del continente y llegó a Brasil con mucha ilusión. Aquel Mundial quedará para el recuerdo de todos los argentinos. Es que la Albiceleste volvió a jugar con una identidad marcada y a plantarse en el gran escenario futbolístico.
Más allá de las mil anécdotas que trascendieron de ese torneo, hay una en la final que marca la sabiduría del director técnico. El Estadio Maracaná era testigo del partido por el título entre Argentina y Alemania. Los equipos no se sacaron ventaja en los 90 minutos, por lo que tuvieron que jugar el tiempo extra para definir al nuevo campeón del mundo. En la previa a aquel suplemento que rompió la ilusión de todo un país, el Profesor vaticinó el doloroso gol de Mario Gotze. “Ojo cuando la tiren allá, ellos tienen a Müller y Schürrle”, lanzó Sabella en referencia a la banda izquierda alemana.
El video – que la FIFA publicó en julio de este año – muestra aquella charla previa al complemento y el gol de Gotze. Una imagen dice más que mil palabras, la reacción del Mago – aún con la tranquilidad que lo caracterizaba – demostró un pequeño deje de desilusión. Él lo sabía y eso, aunque sea un doloroso recuerdo, sólo demuestra la calidad de técnico que fue. Por cuestiones de salud, aquella final fue su última función como DT.
El que sólo necesito 5 años para enaltecer al fútbol argentino. Gracias, Profesor.