La zona Palacios: un punto flaco en la estructura de Boca
Hay un poco de barro, eso sí, cuando se trata de la zona de 3/4. La zona de Carlos Palacios. Aunque levantó un poco el nivel en el último cotejo ante Banfield, el chileno no atraviesa su mejor presente y ese es un escollo al que Russo debe encontrarle alternativas.
El 4-2-3-1 que viene sosteniendo el Xeneize lo tiene algo incómodo a Palacios, que no termina de explotar sus capacidades. Técnica, frialdad, asistencia, cohesión, último pase. Los aportes que puede llegar a ofrecer el ex Colo Colo están muy claros. Lo que no está tan claro es su contexto.
2025_08_250824813-scaled (1)
Al chileno necesita sociedades
FOTO NA:Damian Dopacio
Los futbolistas se mueven dentro de contextos; escenarios en los que desenvuelven su juego. La clave de los entrenadores está en crear los contextos adecuados para aprovechar al máximo las características de sus jugadores. El contexto puede ser definitorio para la performance de un futbolista, que puede tener todos los atributos de crack pero si el entorno no acompaña, fallará una y otra vez.
Sobre todo aquellos más colectivos. Los jugadores que tienden a la individualidad suelen ser autosuficientes y generarse contextos donde no existen, pero aquellos que priorizan la asociación antes que la gambeta necesitan compañía como el agua misma. Carlos Palacios la necesita. La necesita y, en este 4-2-3-1 de Boca, no la tiene.
El tándem Paredes-Battaglia está más ocupado en la base del mediocampo. El ex Roma tiene más libertades para soltarse y crecer en la cancha, pero su prioridad será siempre complementarse con Battaglia para cubrir el ancho del campo, así demande tareas tanto ofensivas como defensivas.
Aguirre (una de las buenas apariciones en los últimos partidos) tiene un perfil de extremo. Es, antes que nada, un delantero extremo. Su velocidad y gambeta lo llevan a buscar el desborde cerca de la banda. Es la pieza que da amplitud y profundidad.
Merentiel se acomoda como puede. Y lo hace con mucho mérito. Navega en un híbrido entre ser un segundo delantero, un volante por izquierda y un mediapunta. Con Cavani como titular indiscutido para Russo (y para todos los técnicos anteriores), la Bestia ha tenido que adaptarse.
Con Edinson más cerca del área, Merentiel es el encargado de tirar los descensos a la zona de 3/4, la zona de Palacios, para ser un eslabón más en la cadena. Cuando lo hace, la jugada mejora sustancialmente. Pero su perfil es el de un delantero y esas apariciones como mediapunta son demasiado esporádicas para lo que Boca necesita: un jugador entre líneas.
Contra Banfield logró hacerlo, fundamentalmente en el primer tiempo, y se ubicó en los espacios libres que habían entre los defensores y los mediocampistas del Taladro. Allí gravitó. Y allí, en esas pocas ocasiones, Palacios encontró compañía.
Opciones de sociedad para el chileno
En este panorama, el chileno queda demasiado aislado. Con sus compañeros ocupados en otras tareas (el doble cinco en la base, Aguirre abierto por derecha y Merentiel en el doble 9), al futbolista le hacen falta socios.
IMG_5201
Posiciones en el campo de los jugadores de Boca ante Banfield. Palacios, el número 8, careció de socios entre líneas.
SofaScore
Con un ritmo más pausado y pensante, Palacios es lo más parecido a los enganches de antaño. Necesita libertad para moverse por el campo, pero también precisa de partenaires con sensibilidad para ofrecérsele como opción de pase. Pase en corto, pase en largo, pase al espacio. El chileno podrá sacarse una marca de encima con una gambeta, pero sus prioridades estarán siempre en encontrar un compañero con el cual inaugurar una sociedad en la jugada.
El encuentro contra Banfield lo dejó claro. En el segundo tiempo Boca juntó más a sus jugadores y encontró fluidez en los pases, y ese fue un contexto más propicio para el chileno, que se vio potenciado. Pero el primer tiempo sufrió la soledad.
A continuación, algunas imágenes (capturas de pantalla tomadas de la cuenta de X @lazarocabj_) del cotejo muestran las ubicaciones del volante durante esa primera mitad.
El patrón se repite a lo largo de las imágenes: al chileno (en el círculo negro) le hicieron falta socios cercanos. Tapado, cercado, alejado de los suyos. La zona de 3/4 de Boca quedó despoblada.
Si Boca quiere seguir con las formas de este 4-2-3-1, tal vez el intérprete sea otro. Alan Velasco quizás sea un mediapunta más idóneo, con mayores facilidades para autoabastecerse ante la falta de compañía. Más ágil y con otra marcha, puede ser una pieza que encaje mejor.
Sea como fuere, si Russo quiere seguir apostando al doble 9 con Cavani y Merentiel, deberá trabajar en otros movimientos que permitan ocupar mejor esa zona sensible que, por el momento, está huérfana.
+ de Golazo24