Sistema inmune
La psicóloga Kristin Hadfield, de la Universidad de Queen Mary en Londres, le dijo a BBC Mundo que "el estrés tiene una gran cantidad de efectos negativos en nuestro cuerpo. Cuando estás estresado, eres más susceptible de contraer enfermedades virales".
Desde la gripe y el resfriado común, hasta otras infecciones más complejas. Asimismo, el estrés puede aumentar el tiempo que toma recuperarse de una enfermedad.
Sistema reproductivo
El American Institute of Stress indica que el estrés puede provocar que perdamos el deseo sexual. También disminuye la producción de esperma y aumenta e riesgo de sufrir disfunción eréctil.
El estrés también aumenta el riesgo de infección para los órganos reproductores masculinos como la próstata y los testículos.
Y, en el caso de las mujeres, puede afectar el ciclo menstrual y magnificar los síntomas físicos de la menopausia.
Piel
El Dr. Pedro Catalá, doctor en Ciencia y Tecnología Cosmética y creador de Twelve Beauty, le dijo a la revista Vanity Fair que “el estrés y la ansiedad generan una hormona llamada cortisol que provoca la inflamación de la piel“.
Una piel estresada se caracteriza por:
- Falta de luminosidad
- Tono apagado de la piel
- Obstrucción de los poros
- Deshidratación
- Rojeces y molestos picores
- Granos y brotes de acné
El estrés puede desencadenar o empeorar otras enfermedades dermatológicas como la dermatitis seborreica, el acné o la psoriasis.
Músculos
El estrés produce tensión muscular y ésta puede causar dolores de cabeza, dolor de espalda y hombros y dolores corporales.
Según el sitio Mejor con Salud: "Los huesos y los músculos son áreas del cuerpo bastante afectadas por los grados crónicos de esta condición. Al causar una respuesta del sistema músculo-esquelético, genera una fuerte tensión que se traduce en dolor y dificultades para moverse con normalidad".
Corazón
El estrés es un factor de riesgo de enfermedades cardíacas. La Fundación Española del Corazón indica que:
"Aunque no hay estudios definitivos que lo certifiquen, la práctica médica así lo evidencia: cuanto menos estrés tiene una persona, menor riesgo de padecer un accidente cardiovascular. Y viceversa". "Aunque no hay estudios definitivos que lo certifiquen, la práctica médica así lo evidencia: cuanto menos estrés tiene una persona, menor riesgo de padecer un accidente cardiovascular. Y viceversa".
El estrés frecuente hace que su corazón trabaje demasiado durante mucho tiempo, y en consecuencia aumenta la presión arterial y crece el riesgo de padecer enfermedad cardíaca.
Un estudio publicado este año (2021) indica que duplicar los niveles de cortisol por sí solo (por el estrés provocado por los acontecimientos del día a día) se asoció a un riesgo un 90% mayor de sufrir un evento cardiovascular.
Aparato digestivo
El estrés recurrente podría dar lugar a:
- Diarrea
- Estreñimiento
- Inflamación
- Gases
- Dolor abdominal
- Acidez y reflujo
- Síndrome de intestino irritable
- Enfermedad inflamatoria del intestino
Hígado
De acuerdo con un estudio del Hospital de Craiova (Rumanía) las personas con enfermedad hepática podrían sufrir una recaída por culpa del estrés.
Asimismo, las sustancias químicas que se activan cuando llega hay estrés crónico, afectan los linfocitos citolíticos, responsables de favorecer la destrucción de los hepatocitos, lo que agrava la enfermedad del hígado.
Cerebro
Sabemos que el cerebro es uno de los más perjudicados por el estrés, ya que provoca la muerte de neuronas y deteriora la memoria.
Esto, a su vez, dificultará las tareas de aprendizaje y reducirá la capacidad de concentración.
El tamaño del cerebro y su estructura también se pueden ver modificados y puede llegar a aumentar el riesgo de padecer problemas mentales graves.
Riñones
Según la National Kidney Foundation, una de las emociones que puede conducir a daño renal es el estrés.
¿Por qué? Esto ocurre porque el estrés conlleva a una presión arterial alta y a la alteración de los niveles de azúcar en la sangre, lo que genera una sobrecarga en los riñones.