Para ello, necesitas un lugar tranquilo donde no te molesten y donde estés libre de distracciones.
Además, procura escoger una hora del día en la que realmente puedas incorporar la meditación. Deja las meditaciones de madrugada para los más experimentados.
Y, muy importante: Recuerda colocar el teléfono en silencio.
2. Elige la técnica adecuada
Escoge una meditación que se adapte a tus necesidades. La idea no es que tú te adaptes a ella, sino sentirte cómodo y, al menos al principio, ponértela fácil.
Puedes comenzar con meditaciones sencillas de mindfulness. Recuerda que no existe una buena o una mala técnica, aunque sí es importante investigar la procedencia de cada una.
En el caso de los principiantes, una buena opción es seguir una meditación guiada. Para eso son excelentes aplicaciones como Insight Timer y Headspace, ambas ofrecen una amplia y detallada selección de meditaciones con guías.
3. Adopta una postura cómoda
Una opción es sentarte en un cojín o en una silla. Recoge la barbilla hacia dentro, sin bajar ni subir la cabeza.
Luego, baja los hombros y aléjalos de las orejas. Coloca las manos en posición de mudra (juntas) o apóyalas en tu regazo, mientras mantienes los ojos cerrados o entreabiertos.
Lo importante es que prestes atención a tu cuerpo y cómo se comporta las primeras veces, ya que esto te ayudará a encontrar la mejor postura para meditar, bien sea sentado, acostado o caminando.
4. Relájate y medita
Recuerda que no podemos meditar con el cuerpo tenso, porque en vez de permanecer enfocados en la meditación, nos distraeremos con esa incomodidad física.
Así que toma unos minutos para relajarte antes de meditar. Luego, solo tienes que seguir las instrucciones de la meditación guiada.
Si eres principiante inicia con 5 o 10 minutos de meditación.
Cada vez que la mente se distraiga (algo normal), la devolvemos con amabilidad al aquí y ahora.
5. Concéntrate en tu respiración
La respiración es un elemento básico de la meditación.
Cuando la persona está enfocada en su respiración consciente, la meditación fluye mejor. Además, se calman los pensamientos.
Así que, concéntrate en la entrada y la salida del aire. Siente cómo tu pecho y vientre suben y bajan al ritmo de tu inhalación y exhalación y observa tus pensamientos.
6. Sé constante
Integra la meditación a tu vida y establece una rutina para meditar, al menos 15 minutos por día. Sabemos que no es fácil al principio, pero la constancia es una de las claves de la meditación más importantes.
Un buen truco para hacer de la meditación una rutina es colocar una alarma para saber a qué hora meditarás.
Otro punto importante, es que puedes integrar la meditación a tu vida cotidiana ¿Cómo? Desarrollando la atención plena en las actividades del día a día.
Como Meditar: Meditación para principiantes - ONDIYOGA