Hacer nuevas amistades de adulto mayor es cuestión de ponerle onda

Las nuevas amistades no son fáciles para un adulto mayor, pero vale la pena intentarlo. Y vale la pena porque la soledad es una de las patologías de la vejez.

El círculo de amistades de un adulto mayor tiende a estrecharse, le cuesta hacer nuevas y empieza a acechar el fantasma de la soledad y el aislamiento, trama que se repite en muchos casos por enfermedades, porque no nos sentimos bien o por una imagen negativa de nosotros mismos.

Es uno de los principales desafíos de la época y no conviene rendirse. Las amistades cumplen durante la vejez, tanto en la salud física como emocional y mental, un rol fundamental. "Estar con otro significa charlar, dialogar, tener un abrazo, compartir un té, un café o simplemente una caminata", explicó la especialista en gerontología, Mirta Soria, en diálogo con #ElAireDeLasMisiones.

"El amigo o la amiga es la persona que te acepta tal cual sos, con enfermedad o sin enfermedad, y te ayuda a crecer", agregó.

Explicó que participar en clubes de abuelos, centros de personas mayores y talleres permite fortalecer los vínculos y mejorar la autoestima.

"Cuando vos no estás o faltás a una clase, la persona que estuvo a tu lado te va a llamar y preguntar qué te pasó. Eso ayuda y también estimula nuestra autoestima: soy importante, alguien me llama", destacó.

Soria indicó que la sociabilización contribuye a transitar enfermedades, pérdidas y duelos propios de esta etapa de la vida.

Las amistades acompañan

"La amistad nos da fortaleza para atravesar momentos difíciles, nadie reemplaza a nadie, pero compartir el dolor con otros lo hace más llevadero", expresó.

La médica psiquiatra y escritora, Graciela Norma Moreschi, pidió que la ayuden a desmentir la idea de que de grandes no se hacen amigos, que estamos condenados a la soledad.

"No es verdad, hay amistades transversales. Son aquellas que hacemos a partir de compartir los mismos intereses: talleres, cursos, deportes, la plaza. Esas amistades nuevas, que probablemente estén en un mismo momento vital, como en el secundario, en la facultad o los padres de los compañeritos de tus hijos, ahora desde otro momento de la vida se siguen teniendo actividades e intereses porque seguís vivo", desgrana.

"Y entonces vas a encontrar a partir de ahí nuevos amigos. Ayuda ver cuándo hiciste un amigo la última vez y la actividad en la que se hizo la relación. Es mentira la creencia de estar condenados a la soledad", remarca.

A lo que Soria complementa: conviene revisar contactos, o mirar a quién estaba enviando mensajes de texto en la misma época el año pasado, y comunícarse. Diciéndole algo simple, como: “Hola, hace mucho tiempo que no hablamos y estaba pensando en vos. ¿Cómo estás?”

Y vuelve sobre el papel fundamental que cumple la amistad sobre todo en la etapa de envejecimiento, de distintas vejeces que pasamos: "Es fundamental tanto para la salud física como para la emocional, mental. Porque estar con otro significa charlar, dialogar, tener un abrazo, compartir un te, un café, o simplemente, una caminata, es estar con el otro, y eso ayuda".

Hizo hincapié la especialista en recuperar el valor de la conversación directa. "No es lo mismo un mensajito reenviado que una llamada telefónica. Escuchar al otro también es una forma de acompañar", afirmó.

Como dato ilustrativo, en 1990, solo el 3% de los estadounidenses dijeron no tenían amigos cercanos; en 2021, casi el 12% (el cuádruple) dijo lo mismo.

La soledad, una patología

Es que la soledad se erigió en una de las patologías muchas veces prevalecientes en la vejez, "porque nos sentimos enfermos, porque no nos sentimos bien, o porque estamos con alguna imagen negativa de nuestra persona. El amigo o la amiga es la que te acepta tal cual sos, gorda, flaca, alta, baja, con enfermedad o sin enfermedad, que te debe aceptar así, y eso te ayuda a crecer. Si bien aceptar como estoy, pero con la ayuda del amigo para recuperarme", sostuvo Soria.

"Por eso es importante, sobre todo con esta longevidad que estamos atravesando y que la sociedad atraviesa, y también porque fortalece el sistema inmunitario, o sea, que me va ayudar a transitar enfermedades y eso me va a ayudar y me da fortaleza para hacerlo", agregó.

Y exhortó a no olvidar que en esta etapa de la longevidad estamos más expuestos a las pérdidas, que nos van a ayudar a transitar un duelo, una enfermedad que puede ser invalidante o no; "todo eso invita y fortalece el amigo o amiga que tenemos cercano", concluyó.

Cómo hacer amigos después de los 60 años

-Unirse a grupos de viaje. Algunos ejemplos: excursiones en bicicleta, turismo al extranjero, excursiones terrestres y en crucero; y viajes de exploración de la ciudad.

-Iniciar o unirse a clubes de cine, de lectura, de juegos de mesa.

-Convertirse en un cliente habitual, luego de mucho interactuar.

-Abrirse, que requiere estar dispuesto a hablar sobre uno mismo, la familia, el pasado.

-Explorar grupos en línea para personas mayores a fin de conocer y conectar con otras personas que compartan afinidades. Permiten hacer nuevos amigos y mntenerse al día con las noticias sobre salud y eventos para personas mayores.

-Jardinería comunitaria, pese a cualquier dificultad para moverse.

-Grupos de apoyo para personas mayores que tienen un ser querido que padece Alzheimer o demencia, para quienes han perdido a un ser querido, para personas con enfermedades similares, para ayudar con los cambios en el estilo de vida (por ejemplo, dejar de fumar, perder peso, etc.).

-Tomar clases para mantenerse activo y conocer gente nueva. Aprender algo nuevo conecta con gente que no se conocía. Pueden ser clases de costura, cerámica, golf o de idiomas. Para elegir se debe echar un vistazo a la universidad local, al centro de estudios superiores o al centro para personas mayores.

-Grupos de ejercicio para personas mayores de 50 años, en gimnasios y estudios de yoga cercanos.

-Unirse a un deporte en grupo, una forma muy propicia para hacer amigos porque se comparten habilidades similares con personas afines para experimentar emociones fuertes y compañerismo. Actividades para personas mayores como el bádminton, pickleball y baile y simples caminatas pavimentan el camino hacia nuevas amistades.

-Convertirse en voluntario, una contribución positiva a la comunidad que propicia entablar relaciones. Algunas alternativas son las organizaciones benéficas locales, el centro local para personas mayores, hospitales cercanos, escuelas que necesitan tutores y programa local de reparto de comidas a domicilio, entre las muchas existentes.

La confraternización abre las puertas a las relaciones interpersonales, paso inicial en pos de una amistad.

Conexiones sociales

Las conexiones sociales no son solo para sobrevivir, sino para prosperar.

De ahí que, a medida que envejecemos, solemos pasar más tiempo a solas. Para que nuestro cuerpo y cerebro envejezcan bien, necesitamos conexiones sociales.

A pesar de sus diferencias, la soledad y el aislamiento social están estrechamente relacionados.

La sensación de estar solo o separado se denomina soledad, mientras que la falta de contactos sociales y el tener menos personas con las que interactuar regularmente constituye el aislamiento social.

Evitar el aislamiento social es importante tanto para la salud mental como para la física.

Según Senior Service Of America los estudios han relacionado el aislamiento social y la soledad con:

-Obesidad

-Sistema inmunitario débil

-Hipertensión

-Cardiopatía

-Ansiedad

-Depresión

-Deterioro cognitivo

-Enfermedad de Alzheimer

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo