Para investigar las propiedades de la semilla de lino, que es uno de los alimentos con mayor contenido de fibra, los investigadores administraron a ratones cuatro tipos de dietas diferentes:
- Dieta estándar que tenía un 4,6% de fibra de soja
- Dieta alta en grasas y sin fibra
- Dieta con fibra, cuyo 10% estaba basada en celulosa
- Dieta con fibra, cuyo 10% era de semilla de lino
Tanto antes, como durante y después del estudio de 12 semanas, los científicos midieron la cantidad de oxígeno que consumían, de CO2 que producían, la comida y el agua que ingerían, el peso, la cantidad de energía gastada, la tolerancia a la glucosa y los niveles de bacterias y sus tipos en la microbiota.
Efecto del lino en la microbiota
Tal como esperaban los autores, el grupo que peor resultados obtuvo en cuanto a la diversidad y cantidad de bacterias, fue el que seguía una dieta alta en grasas y sin fibra. Además, resultó ser el que tenía mayor cantidad de microorganismos asociados a una mayor prevalencia de obesidad.
Por otro lado, los segundos "eran más activos físicamente y ganaban menos peso que cualquier otro grupo, incluido el de control, a pesar de su dieta alta en grasas".
Por último, los que comían semillas de lino tenían un mejor control sobre sus niveles de glucosa en sangre y más ácidos grasos beneficiosos.
En un comunicado, el grupo de autores explicó que "nuestros datos sugieren que la semilla de lino afecta al metabolismo del huésped, aumentando la cantidad de energía consumida por este y reduciendo la obesidad, además de mejorar su tolerancia a la glucosa".
Como suele suceder, un estudio en ratones no es suficiente para trasladar las conclusiones a humanos. "Hacen falta más estudios para comprender la contribución relativa de los diferentes microorganismos y aclarar los mecanismos por los que la semilla de lino es tan beneficiosa", advirtieron.
*Fuente: El Confidencial