Microbiota saludable= buenos músculos
Como parte del experimento, los investigadores analizaron 42 ratones hembras. Administraron antibióticos a un grupo y otro sirvió de control. Los ratones se ejercitaron voluntariamente sobre las típicas ruedas durante aproximadamente nueve semanas.
Luego, los investigadores midieron y compararon los músculos de ambos grupos y encontraron que ambos grupos de ratones corrieron durante un período de tiempo similar.
Sin embargo, los antibióticos generaron un desequilibrio en la microbiota intestinal. En efecto, el grupo de ratones que recibió antibióticos tuvo un crecimiento muscular más lento y menos pronunciado luego del ejercicio.
El profesor McCarthy destacó la importancia de la configuración intestinal para lograr la hipertrofia (crecimiento del músculo) en declaraciones al portal Medical News:
Si los ratones tratados con antibióticos hubieran corrido menos que los ratones no tratados, entonces sería más difícil concluir que se requiere un microbioma intestinal saludable para que el músculo esquelético se adapte completamente al ejercicio, porque lo más probable es que los ratones simplemente corrieran menos Si los ratones tratados con antibióticos hubieran corrido menos que los ratones no tratados, entonces sería más difícil concluir que se requiere un microbioma intestinal saludable para que el músculo esquelético se adapte completamente al ejercicio, porque lo más probable es que los ratones simplemente corrieran menos
La importancia de la microbiota para la salud
La evidencia científica respecto a la microbiota intestinal ha dado un salto en los últimos años y crece día a día.
Un estudio de 2015 encontró que los ratones que no tenían una microbiota saludable tenían una masa muscular esquelética reducida.
Otra investigación de 2019 confirmó los hallazgos observando en ratones que los dos de los músculos más grandes de la pierna eran más pequeños que en los ejemplares con una microbiota poco diverso.
Estudios previos mostraron que aumentar la ingesta de fibra durante al menos dos semanas puede alterar significativamente la configuración intestinal de una persona y aumentar las cantidad y diversidad de especies de bacterias.
Ahora los científicos buscan identificar qué sustancias producidas por las bacterias intestinales pueden ayudar a los músculos a adaptarse completamente al ejercicio y mejorar el rendimiento deportivo.
Este descubrimiento también podría allanar el camino para tratar afecciones relacionadas a la pérdida muscular y al envejecimiento, así como para lograr resultados máximos en personas que realizan ejercicio.