
Se trata de las bebidas azucaradas.
Así lo sugieren investigadores médicos y de salud pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (con el apoyo de la Facultad de Medicina de Harvard) quienes publicaron una actualización del Framingham Heart Study (FHS), en Gastroenterología Clínica y Hepatología.
Los científicos, realizaron " un estudio observacional prospectivo de participantes de las cohortes de tercera generación y descendientes de FHS".
El Framingham Heart Study ha tenido una influencia importante y continua en la educación del público respecto al estilo de vida y lo que puede afectar la salud y la longevidad.
El estudio examinó a 1.636 descendientes de la cohorte del estudio original.
Los voluntarios informaron cada cuánto tiempo bebían bebidas azucaradas o refrescos, y los investigadores compararon estos autoinformes con la incidencia de la enfermedad del hígado graso no alcohólico (ya veremos de qué se trata)
Pero, ¿Qué hallaron los científicos? Esto es lo que indica el medio Eat This, Not That!
Consumir bebidas azucaradas en exceso también aumenta el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas.
El hígado graso no alcohólico es "una condición en la que el exceso de grasa se almacena en el hígado", así lo define el Instituto Nacional de Salud (NIH).
La Clínica Mayo sugiere que la enfermedad del hígado graso no alcohólico afecta a uno de cada cuatro estadounidenses.
Si bien, el NIH dice que la enfermedad hepática del hígado graso no alcohólico puede no conducir a complicaciones de salud graves, indica que puede causar agrandamiento del hígado y dolor.
Si bien, la enfermedad hepática no siempre causa signos y síntomas perceptibles, según la Clínica Mayo estas son algunas señales del hígado graso no alcohólico:
Otros síntomas de alerta de que el hígado está funcionando bien son: