El tema es muy preocupante porque estudios anteriores han ligado el uso del teléfono antes de ir a la cama con problemas para dormir o mal sueño.
Una revisión de 20 estudios, por ejemplo, encontró que el acceso y uso de dispositivos móviles durante la noche están asociados al mal sueño, un descanso pobre en cuanto a cantidad y excesiva somnolencia durante el día.
Alrededor del 61% de los padres chequea el teléfono en la media hora previa a dormirse, y el 70% de los adolescentes hace lo mismo. Lo que es peor, el estudio encontró que las notificaciones a menudo interrumpen el sueño durante la noche.
El 36% de los adolescentes mira su teléfono al menos una vez en el medio de la noche para chequear otra cosa que no es la hora. Alrededor del 26% de los padres reportó lo mismo, muestra la encuesta.
Según los hallazgos, cerca de la mitad de los padres encuestados (45%) admite ser adicto al teléfono, mientras que solo el 39% de los jóvenes dijo sentirse así.
Por otro lado, el 52% de los padres dijo pasar demasiado tiempo en el teléfono, mientras que los adolescentes están bastante cómodos con el uso que hacen del teléfono.
La encuesta, explica el portal EdSource, conforma la 2º fase de un estudio mayor sobre cómo el uso del celular y la tecnología está afectando las relaciones familiares.