Este simple hábito puede ayudarte a perder peso sin hacer dieta
Comer antes de la hora a la que come habitualmente podría ser clave para adelgazar más rápido. Este es el nuevo descubrimiento señalado en un artículo de la revista Obesity.

Comer antes de la hora a la que come habitualmente podría ser clave para adelgazar más rápido. Este es el nuevo descubrimiento señalado en un artículo de la revista Obesity.
Los autores indican que comer y cenar más temprano puede ayudar a adelgazar y a mejorar la salud metabólica (es decir, a tener mejores digestiones).
Para llegar a esta conclusión hicieron un estudio. Compararon dos grupos de personas que comieron las mismas tres comidas diarias durante cuatro días, pero con diferentes horarios, uno adelantado y otro con los horarios habituales.
Todos los participantes contaban con un buen estado de salud, de entre 25 y 45 años y con exceso de peso. Todos ingirieron los mismos alimentos, aunque los resultados fueron bastante diferentes entre ambos grupos.
En pocas palabras, el primer grupo desayunaba a las 8 de la mañana y comía su último alimento del día a las 14 horas. Luego, ayunaron durante unas 18 horas.
El otro grupo también desayunaba a las 8:00 de la mañana, pero su última comida del día fue a las 8 de la tarde. Por lo tanto, estuvieron solo 12 horas sin comer antes de desayunar al día siguiente.
"Sospechamos que la mayoría de las personas pueden encontrar estas estrategias de tiempo útiles para adelgazar o mantener su peso porque ayudan a frenar el apetito y a comer menos", indicó una de las autoras del estudio, Courtney M. Peterson, profesora asistente de Ciencias Nutricionales de la Universidad de Alabama en Birmingham, Estados Unidos.
Los resultados mostraron que la quema de calorías no era muy diferente entre los grupos. Pero aquellos que siguieron el horario temprano tenían niveles más bajos de la hormona del hambre y reportaron mejoras en algunas facetas del apetito. Las personas del grupo que comía más temprano habían quemado más grasa. La razón de esto es que el organismo tendía a quemar grasa en vez de carbohidratos para obtener energía.